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miércoles, 2 de enero de 2019

Con visita al sector Mixquic, Claudia Sheinbaum «purificó» la corrupción

Mercado Sobre Ruedas

| La Columna de Zaratustra |
A decir de elementos adscritos a dicha UPC, los mandos policiales de Tláhuac tuvieron el tiempo suficiente para maquillar la información que le iban a presentar a tan «distinguida visitante», aun cuando solamente en el sector Mixquic el día de ayer primero de enero, hubo tres muertos y un herido en hechos de violencia.

Fotografía de archivo
Ni con la pura presencia de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, en las instalaciones de la Unidad de Protección Ciudadana Mixquic, de la alcaldía de Tláhuac, en donde estuvo de visita hoy, será posible que de golpe y porrazo se purifique tan putrefacto y fétido sector a causa de la podredumbre de la corrupción.
Según testimonios de elementos de la ahora Secretaría de Seguridad Ciudadana, la visita de Sheinbaum simplemente es una burla fraguada junto con los mandos policiacos, tanto para los elementos uniformados como para la ciudadanía –puro vil «maquillaje», dijo uno– debido a que la visita de ésta se da cuando siguen surgiendo denuncias de «renteo» por parte del jefe del sector Mixquic, César Arnáiz, luego de que el nuevo titular de la SSC, Jesús Orta, había prometido erradicar.
A decir de fuentes fidedignas de los sectores Mixquic y Zapotitla, los mandos policiales de Tláhuac tuvieron el tiempo suficiente para maquillar la información que le iban a presentar a tan «distinguida visitante»,  aun cuando solamente en el sector Mixquic el día de ayer primero de enero, hubo tres muertos y un herido en hechos de violencia.
En pocas palabras, Sheinbaum simplemente estará mostrando con su visita a esos sectores de Tláhuac sus ganas de hacerse la estulta, porque si no supo la víspera que los mandos policiacos tuvieron también tiempo para adiestrar a los elementos acerca de cómo debían comportarse durante la visita de la jefa de Gobierno, so pena de que serían arrestados y severamente castigados aquellos que se  atrevieran a denunciar alguna irregularidad, extorsión, abuso de autoridad o algún otro acto reprobable de los que componen el pan de cada día de los subordinados, entonces significaría que Jesús Orta a unos días apenas de haber asumido el cargo acabaría como esos ingenuos y candorosos víctimas de novatadas a los que les acaban viendo la cara.
Porque si no hubo cambios hoy en dicho sector Mixquic tras de la visita de la jefa de Gobierno, será señal de que entonces la «purificadora» de la dizque «cuarta transformación» en la capital del país habrá dado su aval a la continuidad de la misma estructura que, según testimonios de vecinos de Tláhuac, permitió la infiltración del crimen organizado en tiempos del delegado Rigoberto Salgado.
Lo más denunciado por la tropa tanto en el sector Mixquic como en el de Zapotitla, es el denominado «renteo» de personal por parte de los directores «Mixquic» y «Zapotitla Hades», los cuales, a decir de elementos policiacos, «han engordado sus bolsillos con los grupos de motociclistas, los cuales con su respectivo entre de 500 pesos semanales y 150 diarios con  sus comandantes, tienen luz verde para extorsionar a lo descarado a la ciudadanía».
Pero esto, lamentablemente, no lo saben o fingen ignorarlo –como en su momento literalmente se hizo el loco ante lo putrefacto de la corrupción en la Secretaría de Seguridad Pública el mediocre gobernante Miguel Mancera–, tanto Jesús Orta como Claudia Sheinbaum.
Asimismo, las denuncias de elementos policiacos a través de redes sociales señalan que los jefazos denominados como «Mixquic Gama» y «Zapotitla Gama», «obligan a los elementos a sembrar armas y droga a infractores para justificar que están trabajando», como aquí lo denunciamos en su momento, con todo y grabaciones del titular de la SSP, Raymundo Collins, a raíz del asesinato de un albañil en Tlaltenco al que literalmente cazaron sobre Avenida Tláhuac y después le sembraron una subametralladora, tras de lo cual nunca pasó nada.
Ni que decir de quien se identifica como «Mixquic Delta», presuntamente impuesta por un amante identificado como «Bersecker», quien fue evidenciada en una transmisión por la frecuencia policial y en la cual «obliga a batear delitos» en el Ministerio Público de Tláhuac.
Cabe señalar que todos estas irregularidades fueron denunciadas ante el área de Asuntos Internos de la referida Secretaría, así como ante la Comisión de Derechos Humanos, pero, a decir de un elemento policiaco, «es tanta la protección que todos estos jefazos tienen de los apodados como ‘Samuray’ y ‘Neptuno’, que a eso se debe que ni al jefe ‘Mixquic’, ni como a ‘Mixquic Gama, ni mucho menos a la ‘Mixquic Delta’ y al tal ‘Hades’, les quite el sueño la idea de que puedan ser removidos» de sus cargos.
 Lo cierto es que las promesas de campaña de Sheinbaum terminaron en la nada, o más bien en el atole que le dio con su dedo purificador tanto a policías como a la ciudadanía de Tláhuac, como aperitivo de la mentada «cuarta transformación»… Al tiempo.

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