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jueves, 26 de julio de 2018

A casi un año de ecocidio en Ciénega de Tláhuac nadie supo qué pasó



Información
Por ineptitud e incapacidad para investigar qué fue lo que contaminó aún más las aguas tratadas con la que los pequeños propietarios riegan sus siembras en la ciénega y la chinampería de Tláhuac, o por alguna petición de parte o instancia superior –vulgo moche o entre– fue que burócratas de la Profepa, PAOT y Sacmex optaron por ignorar las denuncias que ante ellos hicieron los propietarios de predios afectados, justo en el lugar donde ahora una empresa constructora quiere arrasar el suelo de conservación para edificar vivienda o, dicen algunas versiones, el estadio del Cruz Azul.
El Canal Revolución ejemplificó todo el cochinero y podredumbre que
se presenta en los asuntos de gobierno de la Ciudad y de la Asamblea
A casi un año (19 de agosto) de que propietarios de la ciénega y la chinampería de San Pedro Tláhuac sufrieron la filtración de aguas negras provenientes de los canales Luis Echeverría y Luis Delgado (a los que son vertidas las aguas residuales de La Conchita y Zapotitlán) los cuales desembocan en el Canal Revolución, ni la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ni la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (paot), como tampoco el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), tuvieron una respuesta clara y contundente que explicara las causas del ecocidio.
En resumidas cuentas, los burócratas asignados a esas dependencias o simplemente fueron incapaces por ineptitud e incapacidad de investigar qué fue lo que contenían las aguas residuales que acabaron por contaminar el agua tratada con la que los pequeños propietarios riegan sus siembras en la ciénega y la chinampería de Tláhuac, o por alguna petición de parte o instancia superior –vulgo moche o entre– optaron por ignorar las denuncias que ante ellos hicieron dichos propietarios.
Lo cierto es que la contaminación afectó gravemente a la fauna del lugar ocasionando la muerte de cientos de especies como peces –sobre todo carpas–, tortugas, culebras, patos y ranas; sin embargo, dicha situación ni siquiera hizo que se dieran una vuelta por el lugar los burócratas de las instancias referidas.
 A decir de los afectados, la zona gravemente contaminada fue justo donde se localiza el rembombeo del Canal Revolución de agua tratada, situación que tampoco mereció la atención de las autoridades de la delegación Tláhuac –entonces mayormente preocupadas por demostrar la «blancura de la paloma» o vulgo pájaro de cuenta por aquello de su relación con Felipe de Jesús Luna alias el «Ojos»– del entonces delegado de Tláhuac, quienes les respondieron que no podían hacer nada porque había sucedido en fin de semana. Aunque una vez llegado el lunes tampoco hicieron nada.
Zona chinampera siempre ha estado en el ojo del huracán
Como se sabe, la zona chinampera de Xochimilco y Tláhuac en la Ciudad de México fue inscrita por la Unesco en 1987 como Patrimonio Mundial de la Humanidad; sin embargo, dicho registro ha estado en peligro de ser retirado por el organismo en cuestión debido a la proliferación de asentamientos irregulares en la zona chinampera, drenajes con desembocadura al canal, animales muertos flotando, basura y ahora la grave contaminación de aguas residuales, lo que ha vuelto a encender los focos de alerta ante el ecocidio registrado.
El caso es que el abandono y la falta de mantenimiento al sistema de canales y de chinampas, ha sido una constante, al tiempo de que la supuesta autoridad de la Zona Patrimonio Mundial Natural y Cultural de la Humanidad en Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, sólo ha sido una instancia que ha servido para mantener a pandillas políticas que chuparon recursos supuestamente destinados al sostenimiento de la chinampería.
Al parecer, el caso del grave ecocidio en dicha zona fue ocultado por el gobierno capitalino debido a que de haber trascendido la muerte de cientos de especies animales, la Unesco bien pudo haber retirado los millonarios recursos que entrega para que dicha zona declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad sea constantemente rehabilitada.
Cosa de ver en los bolsillos de quienes terminaron los recursos provenientes del extranjero para supuestos apoyos a damnificados por el sismo, como fue el caso de particulares que de igual forma se acercaron a la delegación Tláhuac para hacer grandes donativos, pero los burócratas de la gestión morenista en lugar de canalizarlos, por ejemplo, a la Colonia del Mar, los dineros fueron repartidos entre colaboradores para que organizaran viajes con sus familias a las playas de México.
Ciénega a la venta
Como hemos informado, un grupo de propietarios de predios de la ciénega, azuzados por funcionarios de la administración delegacional morenista, están buscando la manera de vender estos a una empresa constructora de la Ciudad de México, la cual tiene como proyectos, o la construcción de vivienda o, según trascendidos, la construcción del estadio del equipo de futbol Cruz Azul, aun cuando este club propiedad de una empresa cementera, acaba de regresar al estadio Azteca para jugar ahí sus partidos de primera división.
Sin embargo, se tiene el antecedente de que el avieso doctor MAME (Mancera Espinoza) alcanzó a hacer los arreglos necesarios para obsequiarle a los dueños de la empresa cementera el área suficiente como para que construyeran en Tláhuac su nueva sede, después de todo, para eso se contaba ya con la línea amolada 12 del Metro, el monumento más grande a la corrupción de un gobierno perredista, y cuyo beneficiario finalmente acabará por ser secretario de Relaciones exteriores del gobierno del purificador Andrés López.

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