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lunes, 30 de julio de 2018

Quienes quieren vender la Ciénega deberían verse en lo de Zapotitlán



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Esta mañana, de manera violenta un grupo de ejidatarios quiso dar madruguete a los vecinos al colocar malla ciclónica en el jardín que se localiza en Avenida Tláhuac y Magdalena Ita; sin embargo, estos gandules sin tierra (debido a que la que tenían la vendieron hace tiempo para la construcción de unidades habitacionales), se encontraron con la resistencia de los vecinos. En ese espejo deberían verse quienes quieren deshacerse de su tierra en la Ciénega.

La malla ciclónica con la que pretendían apoderarse de un jardín público los
ejidatarios sin tierra
Las estructuras prefabricadas
Mientras el día de ayer una nueva visita a la denominada Ciénega de Tláhuac por parte de los dueños de predios que quieren venderlos a una empresa constructora fue nuevamente interpretada por vecinos de la zona como una invasión, en Santiago Zapotitlán los integrantes de la mesa directiva del comisariado ejidal continúan emperrados en querer apropiarse de un jardín público que pertenece a la comunidad.
En ambos casos, la mano de la administración morenista en Tláhuac estaría metida, tanto para que se consume la venta de predios en la ciénega por quienes sí quieren deshacerse de estos sin importarles contribuir a la devastación del suelo de conservación, como en el caso de los ejidatarios que buscan adjudicarse un jardín que no les pertenece.
Acerca del suelo de conservación de la Ciénega de San Pedro Tláhuac, esta forma parte del área considerada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, por lo que tiene uso de suelo agroindustrial. Sin embargo, un reducido grupo conocido como el de los «renegados», busca deshacerse de la posesión que en muchos de los casos les llegó por herencia, de ahí su total desapego a la tierra y su ignorancia y flojedad para trabajarla.
Como al parecer algunos ejidatarios de Zapotitlán ya no tienen más
tierra que la de las uñas, quieren apropiarse de este jardín público
De acuerdo con varias versiones, la empresa constructora ofrece mil quinientos pesos por metro cuadrado, cantidad que algunos de quienes están dispuestos a vender ya recibieron el pasado primero de julio, aunque esa ocasión fue por sufragar a favor del partido preponderante en Tláhuac, por lo que ahora están dispuestos a botar su propiedad y el bienestar de sus todavía vecinos.

Presunto cabecilla de la movilización de hoy por la mañana para cercar un
jardín público
En tanto que en el caso de Zapotitlán, esta mañana el abogado Rosalío Morales informó que de manera violenta un grupo de ejidatarios quiso dar madruguete a los vecinos al colocar malla ciclónica en el jardín que se localiza en Avenida Tláhuac y Magdalena Ita; sin embargo, estos gandules sin tierra (debido a que la que tenían la vendieron hace tiempo para la construcción de unidades habitacionales), se encontraron con la resistencia de los vecinos.
Dicha área verde fue donada hace años por un ejidatario bien nacido a su comunidad, sólo que ahora, al no tener más tierra qué aprovechar, los ejidatarios de membrete buscan apoderarse del jardín, debido a que cuentan con el apoyo de la administración delegacional morenista.
Quizás los aviesos dueños de predios en la Ciénega de Tláhuac que quieren deshacerse de sus propiedades para contribuir a la consumación del ecocidio del suelo de conservación, debieran verse en el espejo de los dizque ejidatarios de Zapotitlán, quienes al no tener ya mucha tierra que ofrecer a empresas constructoras para que siembren unidades habitacionales, andan como canes de carnicería en la disputa de un mísero hueso.

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