viernes, 26 de marzo de 2021

Hubo golpe de autoridad en el PAN capitalino por el caso de Tláhuac

Mercado Sobre Ruedas                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

 

| Columna de Zaratustra |

§  El apoyo a Alejandro Durán es absoluto, nos dicen

§  La escuela del «Perro» Bermúdez en el PAN-Tláhuac

§  Emiliano Aguilar debe estar en el libro Guinness

Tal y como acordaron las cúpulas partidistas así irán en Tláhuac

Nos confirma una fuente cercana a la dirigencia del PAN en la Ciudad de México que, en efecto, la resistencia a apoyar la postulación del empresario Alejandro Durán como candidato a la alcaldía Tláhuac por la coalición electoral Va Por la Ciudad de México, conformada por el partido blanquiazul, el PRI y el PRD, se dio justamente en la dirigencia local de ese instituto político. Habría sido de ahí entonces de donde salió aquel argumento acerca de que la cuestión de género era suficiente justificación para que en el PAN no se apoyara al candidato común, y llegó a tal grado la situación que hasta el PAN llegó a validar el nombre de quien presuntamente iba a ser la candidata a la Alcaldía Tláhuac, una mujer de nombre Nidia Martínez Molotla, de quien luego del efímero paso de su nombre por la interminable lista de suspirantes a un cargo público, ni siquiera se pudo conseguir una fotografía de la susodicha para saber cuando menos de quién se trataba y qué trayectoria la avalaba.

A decir de nuestra fuente, tras de haberse emberrinchado el responsable de dirigir los destinos del blanquiazul en Tláhuac por negarse a otorgar el apoyo a Durán, en la dirigencia capitalina ya no tuvieron más opción que dar el manotazo sobre el escritorio como golpe de autoridad para que el presidente tlahuica recobrara la cordura y aceptara y asimilara la instrucción superior, la cual, al menos así entendieron en el PAN, deberá ser de indudable beneficio para la sociedad tlahuaquense y, ya después, en segundo término, para el propio partido. Porque no podía ser, nos dijeron, que por los reconcomios de un dirigente local, la credibilidad de una institución como el PAN fuera cuestionada en una demarcación como Tláhuac.

La cuestión ahora será la de preguntarse si en represalia a la contundente instrucción, el dirigente del blanquiazul en Tláhuac –por cierto, muy severamente cuestionado por sus propios correligionarios, los poquísimos que aún le quedan al partido en Tláhuac–, no entablará su propia alianza con la candidata a la alcaldía del partido preponderante, con tal de hacerla de malhora con el candidato de Va por la Ciudad de México (o CDMX como la escriben quienes sufren de pereza mental) y tratar de restarle algunos votos el seis de junio.

Habrá que ver.

Por lo pronto, pareciera que a Tláhuac en el PAN capitalino están dejando de verla como una demarcación lejana y ajena y, por consiguiente, ya va siendo tiempo de que por parte del comité directivo capitalino comiencen a acercarse a ver el despiporre que ahí se traen quienes se turnan la dirigencia, lo que ha molestado y mucho a los poquísimos panistas de hueso colorado que aún le quedan al partido. Y es que al blanquiazul mucho daño le han hecho aquellos que han adaptado a la política los lineamientos tipo escuela del «Perro» Bermúdez en sus narraciones futbolísticas de Televisa, para definir a quien rija los destinos del partido en indeterminado período, por aquello del «tuya, mía, te la presto, acaríciala papá», de lo que son devotos partidarios los hermanos Ramírez que se han venido alternado la presidencia del blanquiazul en Tláhuac desde hace varios años.

Igualito que en el PRI de Tláhuac, pues, con las huestes tlahuicas de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, a quien por lo visto eso de la orden de aprehensión sólo fue un ardid publicitario previo a la jornada electoral.

Nombres, hechos actitudes

Y ya que nos refertimos al priismo, nos aseguran que otro que ya está amarrado con la candidatura de la coalición Va por la Ciudad de México para una curul por el distrito ocho de Tláhuac, es nada menos que el priista Emiliano Aguilar, sí, el mismo que hace dos años fue el candidato por ese partido a la alcaldía, y quien tras de que dieron inicio las campañas políticas, se apareció en uno o dos actos y luego desapareció de la contienda. Ni sus más allegados volvieron a saber más de él. Fue un caso único porque, al menos aquí, en NosotrosMSR, desconocemos si es que ha habido ya no sólo en Tláhuac, sino en el país entero, algún otro parecido. De no haberlo, habría entonces que gestionarle a don Emiliano su incursión al libro Guinness de los récords como el candidato de un partido político que durante el período de campaña se la pasó dos meses en sepa la bola dónde. Nos aseguran que dicho priista es de los que como candidato acostumbra mandar imprimir un periodiquito en el que se presenta como quien arrasa en las preferencias electorales, lo manda distribuir y, ya después, se avienta a la hamaca a descansar… Repetirá la fórmula. Al tiempo.


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