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domingo, 19 de noviembre de 2017

El hediondo tufo de la corrupción policíaca en el sector Mixquic

Mercado Sobre Ruedas
Testimonios
Por lo visto una sola cosa debe quedar bastante clara para la ciudadanía: ni al mismísimo jefe de gobierno le interesa saber qué pasa en las corporaciones policiacas con la extorsión y el llamado ‘renteo’ de elementos.

Video en el que se ve cómo un policía del área presuntamente de asuntos
internos cobra cuota del renteo a un elemento para que siga trabajando
«Señor secretario Hiram Almeida», se lee en el recado subido a la página del grupo cerrado en Facebook SSP. Solo sangre azul, y cuya autoría corresponde a quien firma como «Miguel García», y que para efectos de lectura y comprensión hemos completado lo que aparece en abreviaturas, tan comunes en mensajes de texto. Le dice al titular de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México que teme «recordarle que hoy es quincena» y que el director de la UPC (Unidad de Protección Ciudadana) Mixquic, César Arnáiz, lo sabe. «Qué preocupación de verdad es que llegue la bendita quincena para el personal –lamenta–, pues hay que pagar las extorsiones», por lo que «ya el segundo oficial Juan Palacios (supuesto cobrador oficial del jefe del sector), se prepara y ahora hasta solicita dineros para Gama, porque según también le exige».
Ese es el habitual calvario que por lo visto todos los elementos policiacos adscritos al sector Mixquic deben sufrir cada día de quincena. Aunque al parecer esto de las extorsiones sucede en todos los sectores y agrupamientos tanto de la Policía Preventiva como de la Policía Auxiliar y Bancaria de la SSP, y en Asuntos Internos e Inspección Policial son encubiertos los actos de corrupción de mandos y funcionarios en contra de sus subordinados.
«Esto no es nada nuevo –refirió una fuente–, se ha venido denunciando públicamente donde los mandos someten a sus elementos bajo el sistema de represión, abuso y el muy viejo y conocido sistema de que ‘aquí trabajamos bajo órdenes y hay hora de entrada, pero no de salida’, y que si quieres comodidades éstas cuestan».
El mensaje de Miguel Galicia
El mensaje se agrega a la lista de denuncias anónimas hechas por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México (Siguen en SSP capitalina sin atender denuncias de corrupción en Mixquic), quienes presuntamente son víctimas de extorsión en el sector Mixquic, y quienes se han sentido «consternados» por la forma en que Asuntos Internos» ha ignorado las denuncias en contra del segundo inspector César Arnaiz.
En el mensaje de «Miguel García» al secretario Almeida y compartido en el grupo cerrado de Facebook, el cual constantemente los administradores tienen que desecharlo y sustituirlo por otro a fin de que del área de investigación cibernética de la SSP no logren identificarlos, porque de lo contrario y según dicen, pagarían muy caras las consecuencias de meterse con la otrora «Hermandad» –la cual fue sustituida por el llamado «jefe Apolo» quien deja a la Secretaría exorbitantes ganancias–, se menciona la visita que el pasado siete de noviembre y tras de una denuncia que publicamos aquí en MSR, los de Asuntos Internos hicieron al sector Mixquic para supervisar lo que ahí sucedía (Asuntos Internos de la SSP al parecer simuló investigar a sector Mixquic), lo que califican de un bien montado «show» debido a que estos no encontraron ninguna anomalía y todo tuvo solución de a «80 mil pesos». Aunque «si bien al Delta Mixquic y Alfa los terrorearon (sic) con actas administrativas», afirma el emisor de la nota.
Más adelante, en esa especie de recuento de calamidades sufridas por elementos del sector Mixquic, en donde lo mismo se pueden inventar cargos como el de estar asociado a un grupo criminal de Tláhuac nada más por no prestarse a las supuestas corruptelas de Arnáiz, se recuerda lo que aquí dimos a conocer durante la supuesta supervisión de Asuntos Internos, en el sentido de que el segundo oficial Palacios le dio línea a los subalternos acerca de lo que debían anotar en los formatos que les entregaron para que anotaran las irregularidades que había; las represalias vinieron después contra aquellos policías que a pesar de haber sido advertidos de los que les sucedería si denunciaban algo, aun así se atrevieron a hacerlo.
«Que apercibidos en llenar asentando lo que en favor les convenía», se lee en el texto, «surgieron las represalias para los policías que denunciaron como arrestos, hostigamiento laboral y más para (la) policía Lorena y otros compañeros, que si bien venció sus miedos denunció la ola de extorsiones de los mandos que te aplican la ley de Herodes» en Mixquic, apuntó quien dice ser Miguel García.
Lo único cierto es que ante la serie de denuncias que elementos policiacos han venido haciendo tanto de la corrupción imperante dentro del sector, como de presuntos nexos de mandos con células del crimen organizado, el secretario Hiram Almeida ha preferido seguir guardando silencio y hacer como que ahí nunca ha pasado nada, ni pasará. Es muy probable que hasta el jefe de gobierno esté al tanto de lo que sucede con el «jefe Apolo» y el ‘renteo’ de elementos policiacos.
Finalmente, el denunciante en turno hace una «llamada de auxilio» a la Asamblea Legislativa y a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, para que los ayuden con esto de las extorsiones en el sector Mixquic y ellos dejen de dar un peso más como producto del ‘renteo’ al jefe del sector y al segundo oficial, «y demás finísimas personas». Sobre todo porque «Asuntos Internos y la carabina de Ambrosio son exactamente lo mismo».
Jurídico protege a policía de sector Mixquic
Por otra parte, Pablo Francisco Jiménez Neyoy, quien en el mensaje de «Miguel García» es señalado de tener vínculos con una agrupación criminal de Tláhuac, consiguió que se le otorgaran medidas cautelares del Jurídico de la SSP capitalina, como consta en el oficio número ssp/sop/delyso/dh-51456/2017, y folio 39056, luego de haber levantado queja en contra de los servidores públicos Ricardo Bautista García, con número de placa 846564 e indicativo Ades, y el segundo inspector César Arnaiz Martínez, director del sector Mixquic.
Mediante oficio ssp/dgdh/8381/2017, emanado del expediente dgdh/savdh/1648/2017 procedente de la Dirección General de Derechos Humanos, relacionado con la queja iniciada por el policía primero Jiménez Neyoy, el área del Jurídico dispone que se tomen las medidas conducentes a fin de evitar que se cometa «cualquier acto u omisión» en su contra. Asimismo, se le exhorta por escrito a Ricardo Bautista y César Arnaiz, «que se conduzcan con respeto a sus derechos humanos, apegándose al marco jurídico que rige las relaciones laborales al interior del servicio público y rindan un informe sobre cuáles fueron esas medidas y que resultado se obtuvo».
Como se ve en el mensaje de Miguel García, y tras de apuntar que «se destapa la cloaca» en Mixquic se dice que Jiménez Neyoy «es señalado por Claudia Guzmán, comandante de sección, de estar vinculado» a peligrosa banda dedicada a la venta de droga. Sin embargo, una fuente nos confió que ese es el modo de actuar del jefe de sector contra quien no se doblega a sus disposiciones.
Por ello, el área de Jurídico pide en el oficio referido que «se verifique que cualquier decisión que se tome con respecto a (la) situación laboral (de Jiménez Neyoy) se encuentre debidamente fundada y motivada; específicamente, con la intención de dotarle de certeza jurídica, se le notifique mediante escrito debidamente fundado y motivado cualquier cambio en su servicio».
Asimismo, «se evite cualquier acto u omisión que genere factores de represalia en contra» del policía primero «por la interposición de la queja».
El modus operandi
Al parecer, todo lo ilegal y con fines de extorsión, que olímpicamente parecen ignorar tanto el jefe de gobierno como el secretario, correría por cuenta del área de asuntos internos, donde al tener conocimiento de algún escabroso asunto como el del sector Mixquic, se abre el expediente de rigor y se transfiere a inspección policial, donde los funcionarios responsables llegan a negociar con fuertes cantidades de dinero para dar carpetazo al asunto, mientras el mando policiaco continúa extorsionando a sus subordinados.
«En muchas ocasiones cuando el asunto tiene mayor presión se quita al mando de su cargo, se le oculta por unos meses y después se le restituye –comentó una fuente–. Claro que deberá pagar nuevamente por el cargo y las jerarquías en caso de usar las habilitadas, porque es un sistema muy corrompido que detrás de esto están las contralorías, las comisiones de la Asamblea Legislativa como las de seguridad pública y de derechos humanos; la cámara de diputados, incluso la de senadores; la Comisión Nacional de Derechos Humanos que siempre acostumbra declararse incompetente, así como la de Derechos Humanos del DF que de igual forma siempre dice estar sin facultades; así como los partidos políticos que respaldan y protegen estos actos de manera incondicional, sea cual sea el grado de corrupción, aunque siempre digan ser muy honestos, aún a sabiendas que este asunto también perjudica a la sociedad».

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