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miércoles, 25 de junio de 2014

Feria de Tláhuac otra vez se lleva a cabo en el centro de la población

La feria cuenta con más de 250 stands | El gran negocio de los llamados «comisionados» | La inseguridad pública es la constante en la feria | Historia de la Feria de Tláhuac |  El sobado argumento de los usos y costumbres | Organizar ferias es redituable para «comisionados» | ¿Los «comisionados», dueños del panteón civil vecinal? | Quizás los «comisionados» se inspiraron en Agallón Mafafas | Además:  1. El alcohol, punto oscuro de las fiestas patronales
La celebración de la Feria de Tláhuac ocasiona dolores de cabeza a quienes viven
en la cabecera delegacional. Fotografía de archivo
Desde hace 17 años vecinos de San Pedro Tláhuac han evidenciado la «mentalidad financiera» de los organizadores de la feria patronal, la cual les ocasiona innumerables problemas en el centro de la población a partir del pasado 21 de junio, debido al cierre de vialidades, la inseguridad pública que conlleva asalto a transeúntes y robo de autopartes y vehículos, además de la contaminación ambiental que además del esmog por el caos vehicular, incluye el estridente ruido que producen los conjuntos musicales y la insalubridad en calles aledañas al edificio delegacional debido a que son convertidas en sanitarios al aire libre al menos hasta el próximo seis de julio, supuestos 15 días de bacanal y jolgorio —porque los organizadores acostumbran prolongar el martirio para los pobladores del centro de la población hasta 20 o 25 días— «en honor» de San Pedro Apóstol… Erigidos en especie de «consejo supremo» adjunto a la jefatura delegacional, los alrededor de 39 comisionados de barrios y colonias (uno menos que los celebérrimos de Alí Babá) han demostrado a través de los años tener más poder que los cerca de los 20 mil tlahuaquenses que viven en el centro de la población, a los que dicen representar «de conformidad con los usos y costumbres de los pueblos» (?), y por años han ignorado la denuncia vecibnal para que la feria sea cambiada de lugar… Aducen que la comunidad les «encomendó» esa representatividad y ser los únicos autorizados para organizar las fiestas patronales «tradicionales» de «cada uno de los barrios y colonias» de San Pedro Tláhuac, por lo que disponen de los espacios públicos del centro de la población y de los alrededores de la parroquia… En 2009 las agrupaciones de Comerciantes Establecidos del Centro Histórico de Tláhuac, Locatarios del Mercado Central, miembros de Empresarios Unidos de Tláhuac, de la Unión de Canoeros y de Bicitaxis San José–Santa Cecilia; de la Asociación de Charros, la Asociación de Pobladores AC, del Núcleo Ejidal y la de padres de familia de la Escuela Primaria «Narciso Ramos Galicia», denunciaron que la realización de la feria en el Centro Histórico no representaba «ningún beneficio para la comunidad» de San Pedro, mucho menos para la delegación Tláhuac… La víspera de la feria de 2009 las organizaciones mencionadas pidieron a la autoridad delegacional proveyera de «suficiente seguridad» el perímetro ferial, y en especial en la Avenida Tláhuac, en el tramo comprendido entre las calles de Nicolás Bravo y Miguel Hidalgo, para que fuera resguardado por «granaderos» de la Secretaría de Seguridad Pública y los accesos a domicilios particulares como establecimientos comerciales a fin de que no fuesen obstruidos por vehículos y vendedores ambulantes… Amparados en un supuesto «poder notarial» que según algunos comisionados les fue conferido por la delegada Gloria Brasdefer en 1997, aunque nadie ha visto ese documento (incluso la delegada Graciela Rojas en su momento advirtió a los comisionados cuando le salieron con lo del «poder notarial» que a ella no le fueran «con papeles»), cada año obtienen de la delegación los apoyos que como «representantes de los intereses de la comunidad» solicitan, y disponen de los espacios públicos de donde, por cierto, hace 17 años la delegada Brasdefer limpió de vendedores ambulantes.
La feria cuenta con más de 250 stands
Con el apoyo de la delegación, cada año los organizadores de la feria ponen a la venta más de 250 stands con electricidad, templetes y foros para la presentación de elencos artísticos, lonas, sillas y equipos de sonido. Según oficios de la comisión organizadora 2009—2011, integrada por Alejandro Ortega Galicia (presidente), Juan Mejía Chavarría (tesorero) y Félix Solís Enríquez (secretario), utilizaron los espacios públicos «que tradicionalmente se ocupan para la realización de nuestra Feria Anual» desde principios de mes con motivo de la elección de la reina… Y es que con varios días de anticipación son instalados los juegos mecánicos en el Andador Hidalgo, Calle Severino Ceniceros (entre Avenida Tláhuac y Calle Cuauhtémoc), Prolongación Zapata (detrás de la parroquia) y en la Avenida Tláhuac—Chalco… En la explanada del edificio delegacional se encuentra el teatro del pueblo donde se llevan a cabo actividades artístico—musicales; además, el templete monumental y el resto de la explanada es cubierto con lona, se colocan sillas, se le provee de sonorización y planta de luz; escenografía, ciclorama y un locutor profesional; pódium para la inauguración y clausura; camerinos para hombres y mujeres; grupos musicales «de renombre», y autobuses y microbuses para el traslado de actores y deportistas en horario de siete de la mañana a 20 horas durante los días de feria… En la explanada del Centro Social de Barrio son instalados algo así como 40 stands techados con lámina galvanizada, estructura de madera y su respectiva iluminación, bajo la protección de una gran lona. Ahí se llevan a cabo actividades culturales, artísticas y artesanales, en un templete y 250 sillas, sonorización profesional, camerinos para hombres y mujeres, mamparas y caballetes, y con la «adecuación» para la presentación de conferenciantes de «renombre».
El gran negocio de los llamados «comisionados»
A pesar de que este año no fue cerrada esta calle debido a que los vecinos lo
impidieron, los de calles aledañas deben sufrir un calvario durante casi un mes
Es así como para la realización de la feria los comisionados consiguen prácticamente todos los apoyos de la delegación Tláhuac: los gastos de material necesarios (madera, clavos, pegamento, cartón y láminas de asbesto) y la mano de obra capacitada para montar los stands; asimismo, trabajadores de la delegación se encargan de la conexión de la red de electricidad para toda la feria y, también, de la edificación de templetes y foros para la presentación de elencos artísticos y de variedades; también se encarga de la renta de lonas, sillas y equipo de sonido para satisfacer la lista de requerimientos de los comisionados… Por si no fuera suficiente, la delegación también se hace cargo de los gastos de impresión de constancias y programas de mano, transporte y refrigerios para todos los grupos participantes de las casas de cultura y de las agrupaciones musicales que intervienen en el baile popular. Incluso, costea la ceremonia con sonorización, musicalización y locución, de la elección de la reina de la feria… Por lo que corresponde a la exposición «Agropecuaria y Artesanal», esta es ubicada en el perímetro comprendido entre la Calle Nicolás Bravo, tramo de Allende al Andador Cuitláhuac, más el área de estacionamiento adjunto al Centro de Barrio, la Comisaría Ejidal y la Alberca, donde los alimentos y forrajes para el ganado que ahí se exhibe también es proporcionado por la delegación, al igual que los premios que son entregados a los dueños de los animales ganadores, mismos que son donados por comerciantes de la localidad a petición de funcionarios… En resumidas cuentas, la delegación aporta el 98 por ciento de los recursos requeridos para la festividad, y quienes finalmente hacen «caravana con sombrero ajeno» son los comisionados de barrios y colonias, los únicos que saben con exactitud a dónde van a parar las ganancias que obtienen de la feria… Una vez que la delegación montó la infraestructura necesaria para la feria, los «usos y costumbres» de los comisionados indican que deben ponerle precio a cada metro cuadrado del perímetro que les fue cedido por 10 o más días. Obviamente, los negocios de comida, fritangas y demás antojitos con venta de bebidas alcohólicas son los más cotizados, y se ubican en la zona arbolada del Jardín Cuitláhuac, aunque luego al incauto que quiera refrescar el gaznate y degustar una orden de tacos le salga más caro que una sentada en el Champs Elysées de la Zona Rosa debido a que el dueño del changarro tiene qué sacar lo que invirtió por el espacio.
La inseguridad pública es la constante en la feria
Cartas y oficios de diversos sectores de la población tlahuaquense dirigidos a la autoridad para pedir mayor seguridad durante la realización de la feria, al parecer no han servido de mucho, porque las riñas colectivas son ya parte de la «tradición» de la feria, como por lo visto también lo es la bravuconería de algunos comisionados. Vecinos que se atreven a protestar por escrito ante la autoridad correspondiente por los excesos de la feria, en francachelas y bailongos celebrados en la meritita explanada delegacional, donde corre licor y caguamas de cerveza a raudales al ritmo de estridentes refritos de los pachuqueros de Maldita Vecindad o de algún sonidero de cabecera de cholos y chundos de egregia estirpe en la vecina Iztapalapa o la metropolitana Ixtapaluca, corren el riesgo de sufrir represalias por parte de la «comisión organizadora»… Eso sí, ya son «usos y costumbres» añadidos, incrustados en una comunidad donde ya ningún comisionado recuerda que en 1957 la vestimenta tradicional de los pobladores de San Pedro eran camisa y pantalón de manta con sombrero de paja y andaban descalzos o con huaraches, no traían sombrero tejano como ahora lleva más de un imitador de músico duranguense; cuando todavía no le robaban al Santo Patrono sus sandalias bordadas de oro; cuando los antiguos comisionados recolectaban dinero de la comunidad yendo de casa en casa para la parroquia y todo lo entregaban al cura para restauración del inmueble; cuando el festejo tenía duración, cuando mucho, de dos o tres días, porque no había tanta casa como ahora, o de cuando un comisionado hasta pagó dinero de su bolsa para que trajeran juegos mecánicos a Tláhuac.
Historia de la Feria de Tláhuac
Las primeras ferias regionales de Tláhuac se celebraron los días 12 de octubre, Día de la Raza, y en ellas participaron todos los pueblos y colonias de la delegación; las ganancias, si las había, eran canalizadas para la realización de obras que beneficiaran a la comunidad, y con ese fin el doctor Juan Palomo Martínez y los profesores Juan Ruiz Ramos y Pedro Páez Nieto (entonces inspector de la zona escolar) irganizaron la primera versión de la feria en 1956… Posteriormente, optaron por unirla a las festividades del Santo Patrono y cambiaron la fecha de la celebración, la primera que se llevó a cabo un 29 de junio fue la de 1957 y tuvo el nombre de Feria Regional, scolar, Agrícola y Ganadera de la delegación Tláhuac… «En 1960, con la intervención de la autoridad delegacional, comenzó una nueva era, la cual se significó por su dinámica y mayor alcance, a través de promocionales de radio y publicidad impresa de las actividades a realizarse durante los tres días que tenía de duración», comentó el profesor Ruiz Ramos en entrevista publicada en el número uno de la revista Nosotros (febrero de 1997)… «Nunca se pensó en organizar una feria exclusiva de la cabecera… Sin embargo, la mentalidad financiera hizo su aparición (…) cuando los encargados de su organización se abocaron más a la recolección de ingresos por cualquier concepto de los puestos que llegaron a participar en ella, sin enviar ni proporcionar un informe oportuno, certero, consistente y fidedigno a las autoridades y al pueblo. Por esa razón surgió el descontento y la desconfianza de la población en contra del equipo de organizadores, debido a que se conformaron intereses personales y de grupo», aseguró entonces el profesor.
El sobado argumento de los usos y costumbres
El Centro Social de Barrio es destinado para las actividades culturales de la feria,
pero como se ve en la fotografía, si no hay presentación de algún grupo no hay familiares
Pero, ¿cuáles son esos usos y costumbres que tan celosamente dicen defender los comisionados de barrios y colonias? Nadie puede precisarlos. Por lo pronto, los chinelos no son de Tláhuac. La Feria de la Nieve es importada porque en la cabecera delegacional no había neveros. Anteriormente lo que la gente de Tláhuac comía eran garnachas, ahora son quesadillas. De un día para otro proliferaron las pizzerías y las marisquerías, y aunque aún no hay sucursales de MacDonalds o Burger King, es muy fácil encontrar perros calientes y hamburguesas (para eso San Pedro Tláhuac y su vecino Tlaltenco ya están siendo inundados de tiendas de conveniencia Toks)… Lo que es un hecho es que la Feria de Tláhuac ya no cabe en el centro de la población, el número de habitantes ya no es el mismo que había en 1957, ni siquiera en la década de los 70 del siglo pasado. Y no tiene cabida porque los delegados se preocuparon más por aceptar la construcción de unidades habitacionales en pueblos, barrios y colonias de la demarcación, que por gestionar la apertura de nuevas vialidades, que quizás no les significaban mucha ganancia, como sí era el caso en el desarrollo de condominios porque ahí sí se podían agenciar unos departamentitos (con la complicidad de los entonces dirigentes de la junta de vecinos), los que después destinaban a viejas amistades o compadres y amigos. Entonces, nadie se preocupó por exigir la apertura de vías alternas que fueran de San Pedro a Tetelco o Mixquic… Por culpa de la bendita feria y el cierre de vialidades en la cabecera delegacional, la gente que por necesidad debe atravesar en las noches esa población, porque radica en Tulyehualco, Tetelco, Tecómitl, Mixquic, Milpa Alta, Chalco o Valle de Chalco, solamente para cruzar las congestionadas calles de San Pedro Tláhuac tarda más tiempo del normal. Y ni modo de abordar una de las unidades de bicitaxi, mototaxi o golfotaxi, porque la cuota puede ser de 50 pesos sólo para el trayecto que va de las instalaciones de Telmex en Santa Cecilia a la esquina del edificio delegacional (menos de un kilómetro); por llevar al usuario hasta el paradero de Tláhuac la tarifa puede alcanzar los 150 pesos (un kilómetro si acaso)… Y todo esto debido a que los comisionados están empecinados en realizar «su» feria el mayor número de días en el centro de la población.
Organizar ferias es redituable para «comisionados»
En febrero de 2005 Magnolia Galicia Castillo, Paulino Rodríguez Romero y Emilio Zamorano Romero presentaron una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) como integrantes del Comité de Seguridad Pública Escolar y de la mesa directiva de padres de familia de la Escuela Primaria «Narciso Ramos Galicia», por la constante ocupación del Centro Histórico de San Pedro Tláhuac para la realización de actividades como la «Feria de la Nieve», «Feria Patronal», «Expo de Piel y Calzado», entre algunas otras como la elección de la «Señorita Independencia», las cuales se llevan a cabo con el consentimiento de la autoridad delegacional, lo que afecta las actividades de la escuela al invadir la zona de acceso y ocasiona conflictos entre los vendedores y la ciudadanía… Pero lo más importante fue que se violaban los derechos humanos en agravio al interés superior de niñas y niños de la escuela primaria… En abril de 2006 los señores Emilio Zamorano Romero y Paulino Rodríguez Romero recibieron amenazas contra su integridad física por parte de los denominados «comisionados de barrios y colonias» de San Pedro Tláhuac, por haber cuestionado con anterioridad la supuesta «representatividad» popular que dicen estos tener. Ante el riesgo de sufrir agresiones físicas y para protección de sus familias, ambos acudieron ese año a la Segunda Visitaduría General de la Comisión de Derechos Humanos del DF, para denunciar las amenazas y cuestionar ante ese organismo la representatividad que del pueblo de San Pedro Tláhuac se atribuyen los «comisionados de barrios y colonias», debido a que en ningún momento han sido elegidos por la población… «Se autonombran para representar a un grupo de la comunidad tlahuaquense, por lo que sólo defienden sus intereses particulares, pero no los del pueblo», aseguraron por escrito ante dicho organismo. Los «comisionados» estaban molestos porque a instancias de ellos y por presión de la CDHDF, la delegación Tláhuac (entonces encabezada por Fátima Mena) había tenido qué acatar una recomendación del organismo para prohibirles (mediante oficio dgjg/2799 de junio 13 de 2005), la realización de espectáculos (vendimia de sopes, garnachas, bebidas alcohólicas, así como de ropa y zapatos, entre otros productos) en la vía pública, parques o espacios públicos, incluidos los accesos a escuelas como la Primaria «Narciso Ramos Galindo» y un jardín de niños… En el oficio referido (firmado por Rubén Escamilla en su calidad de director general Jurídico y de Gobierno), la delegación Tláhuac hizo constar que la «Feria Anual de San Pedro Apóstol» de la cabecera delegacional era «un festejo que se lleva a cabo de manera reiterada año con año, con la finalidad de rescatar y preservar las festividades y tradiciones de los pueblos de Tláhuac», y que pese a que la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos en el DF prohíbe la celebración de espectáculos en la vía pública, parques o espacios abiertos, si la delegación «constata» que estos «revisten un interés para la comunidad (interés) expresado a través de quienes suscriban la solicitud o tienen por objeto resguardar las tradiciones», los puede autorizar al fijar condiciones y requisitos mínimos que los organizadores deben cumplir… En «la víspera de las festividades, y en atención a la solicitud que formula la Comisión Organizadora que representa a los diferentes pueblos y barrios de Tláhuac, (esta) otorga los permisos y autorizaciones correspondientes para que se usen diferentes áreas del entorno del edificio delegacional; autorizaciones que se obsequian con estricto apego a los lineamientos de la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos en el DF», se precisó en el oficio… Por lo anterior, el gobierno delegacional autorizó a la comisión organizadora (integrada por Felipe Pineda Olmedo, Rogelio Lozano Luna y León Rodríguez Martínez) el uso de la explanada delegacional del 25 de junio al tres de julio de 2005, así como un permiso más en el «entorno de la Avenida Tláhuac» (entre Andador Hidalgo y Calle Nicolás Bravo) para «la venta de antojitos». Asimismo, como cada año fue autorizado que sobre San Rafael Atlixco, en Avenida Tláhuac y Avenida Tláhuac-Chalco se llevaran a cabo tres eventos musicales y se instalaran los juegos mecánicos «cuidando en todo momento que no se causen daños al entorno»… El 14 de noviembre de 2006 el entonces jefe delegacional Gilberto Ensástiga en reunión con Elsa Graciela Guinea Rivera, visitadora adjunta, y Alejandro Baroza Ruiz, de la Primera Visitaduría General de la Comisión de Derechos Humanos del DF, aseguró que los comisionados de barrio tienen «representación» dentro de la delegación Tláhuac, «por ende» se debe llegar a un consenso con ellos «para armonizar intereses»… Según el acta circunstanciada de la CDHDF 122/05, el jefe delegacional indicó que «las festividades en Tláhuac han sido desplazadas por el comercio, lo cual es organizado por los comisionados, quienes es innegable tienen una estructura permanente en la delegación Tláhuac, son una instancia que incluso tiene un local en la delegación, por lo que el diálogo con los mismos es fundamental».
¿Los «comisionados», dueños del panteón civil vecinal?
Los comisionados siempre se han escudado en que son «una representación designada de conformidad con los usos y costumbres de los pueblos», y que entre sus funciones «les ha sido encomendada» la organización de las fiestas patronales «tradicionales de cada uno de los barrios y colonias que conforman el pueblo de San Pedro Tláhuac», como se asienta en el convenio que los «comisionados de barrios y colonias» firmaron con Francisco Martínez Rojo, jefe delegacional, y el «licenciado» Juventino Rodríguez Ramos como director general Jurídico y de Gobierno, el 11 de octubre de 2001, para precisar «la aplicación del Reglamento de Cementerios del DF»… En dicho documento los comisionados como «representación social» aseguraron (textual) que «por tradición se realiza la recaudación para la celebración de sus fiestas entre los vecinos de los distintos barrios y colonias, solicitando un donativo para las mismas», pero sin precisar lo que «recaudan» ni especificar el tipo de «donativo» que «solicitan» a los vecinos… Hechas las precisiones anteriores, los comisionados y la delegación hicieron una declaración única en el convenio: «Que toda vez que el panteón de la localidad se clasifica como ‘civil vecinal’ al servicio del pueblo de San Pedro Tláhuac, y a fin de cooperar en el uso racional de ese espacio», en la cláusula siete aceptaron estos comisionados que «para no contravenir a las disposiciones legales en materia de panteones, las inhumaciones no deberán ser condicionadas a cooperación para festejos tradicionales, ni podrá negarse el servicio por motivos políticos, ideológicos o religiosos»… Los «comisionados» que estamparon su firma en el mencionado convenio fueron, por el Barrio de La Guadalupe, Paulino Mateos Palacios, Otilio Piña Vázquez, Pablo Pérez Romero y Norberto Piña Andrade (Luís Artemio Mateos Piña no firmó); por el Barrio de La Asunción, Juan Mendoza Martínez, Alejandro Martínez Bermejo y Pedro Mateos Galicia; por el Barrio de La Magdalena, Blandino Palacios Calzada, Remedios Fernández Palacios y Reyes Mateos Orozco; por el Barrio de Los Reyes, Epigmenio Ruiz Galicia, Nestor Ruiz Palacios y Marcos Beltrán Ruiz; por el Barrio de San Juan, Juan Pérez Lozano, Ezequiel Chavarría Palma y Margarito Martínez Pérez; por el Barrio de San Mateo, Juan González Martínez, Félix Martínez Espinosa y Juan Osorno Galicia (Marco Antonio Palma Osorno no firmó); por el Barrio de San Miguel, Felipe Gómez Campos, Jorge A. Galicia Flores y Rafael Galicia Martínez; por el Barrio de Santa Ana, Felipe Pineda y Odilón Ruiz Galicia; por el Barrio de San Andrés, María Ausencia Tovar Peláez; por la Colonia Quiahuatla, Laura Navarro, José Trinidad Rubio Morales y Roberto Poseros Muñoz; por la Colonia San José, Ismael Martínez Tavira, José Martínez Vázquez y Luís Martínez Vázquez; por la Colonia Santa Cecilia, Fidel García Mendoza, Aurelio Fuenleal Cabello, Pedro González Palacios, Santiago Suárez Vital y Darío Palacios Olivares, y por la Colonia Tierra y Libertad, Estanislao Martínez Martínez… Sin embargo, como cada año la cooperación «volunaria» de los vecinos para los organizadores de la feria fluctúa entre los 800 y mil pesos, a pagar en abonos o en un solo pago. Entonces, ¿a dónde va a parar todo el dinero que recaudan si la delegación costea toda la infraestructura y organización de la feria?... Por esas aportaciones «voluntarias» los comisionados extienden recibos exentos del pago de impuestos a la Secretaría de hacienda por la «representación social» que se han autoconferido, y esos comprobantes son los que exigen a los familiares de aquel que fallece y quieren inhumarlo en el panteón de la localidad… O de lo contrario desembolsar entre 20 o 25 mil pesos para lograr la «autorización» de los «comisiogánsters»… Mientras tanto, quien no se puso a mano con ellos durante un año no tiene ningún derecho como habitante de la cabecera delegacional a sepultar a un pariente en el panteón de San Pedro Tláhuac, así la mismísima Constitución diga lo contrario… Por ende, el convenio que los comisionados firmaron con Martínez Rojo en octubre del 2001 ya no tiene ninguna validez, y esa práctica se volvió ley de igual forma en los pueblos vecinos de San Francisco Tlaltenco y Santiago Zapotitlán.
Quizás los «comisionados» se inspiraron en Agallón Mafafas
En resumidas cuentas, pareciera que los «comisiogánsters» de barrio enarbolan la bandera de los «usos y costumbres» a conveniencia para, con el pretexto de realizar supuestas mejoras a la parroquia, ponerse a recaudar dinero y disponer de los espacios públicos para rentarlos a particulares que organizan a su vez otro tipo de ferias y exposiciones… Estos «comisiogánsters» hasta parecen encajar a la perfección en el personaje de «Agallón Mafafas», el abusivo vividor que se hacía llamar comandante del Pentágono y Zorro del Desierto de los Leones, quien siempre maquinaba planes para vivir a expensas de «Juanito Garrison», y que caracterizaron para la televisión Los Polivoces hace poco más de 40 años. Hasta parece que los guionistas se inspiraron en lo que sucede en Tláhuac o, viceversa más bien, que los logreros de los «comisionados» le copiaron la fórmula al «Agallón Mafafas»… Por lo pronto, la Feria de Tláhuac 2014 ya está en marcha.

Venta indiscriminada de bebidas alcohólicas en fiestas patronales
de la delegación Tláhuac

El alcohol, punto oscuro de las fiestas patronales
Por Armando Ramírez
La venta indiscriminada de bebidas alcohólicas, incluso a menores de edad, así como la carencia de mecanismos para controlar su calidad, ha convertido a las ferias y fiestas patronales en la delegación Tláhuac en un problema de seguridad pública, sin que las autoridades tomen acciones para enfrentar la problemática, coincidieron vecinos de varios de los siete pueblos que forman parte de la demarcación… Vecinos de Zapotitlán, Tlaltenco, San Pedro, San Juan, Tetelco y Mixquic coincidieron en que las ferias de sus pueblos son cantinas públicas, sin ningún tipo de regulación, ni acciones que protejan la integridad de quienes residen en los alrededores de los sitios invadidos por los vendedores ambulantes y juegos mecánicos, ni de los visitantes… Los gobiernos de Tláhuac y del Distrito Federal, ambos emanados del Partido de la Revolución Democrática (PRD), hacen caso omiso de los peligros  que representan las ferias patronales, ante la falta de medidas de prevención de contingencias, incluso negocian «políticamente» los dictámenes de Protección Civil, como ocurrió en 2011, cuando peritos dictaminaron el alto grado de peligrosidad de la feria de San Pedro Tláhuac y recomendaron su traslado, del centro hacia la periferia de la población, pero nadie atendio la recomendación… La venta indiscriminada de bebidas alcohólicas y la falta de control en su calidad han provocado varias muertes, las cuales quedan fuera de las maquilladas estadísticas con las que las autoridades buscan asegurar que el saldo siempre sea «blanco»… En diciembre de 2009, Juan Ismael García Ríos, joven discapacitado de 29 años, falleció a consecuencia de los golpes que recibió por parte de un grupo de individuos en evidente estado de ebriedad en el pueblo de San Juan Ixtayopan, tras de participar en una de las fiestas del pueblo… Según los hechos asentados en la averiguación previa fvc/vc-3/t3/03310/09-12, la causa de su fallecimiento fue una «contusión profunda de abdomen», tras de haber sido golpeado y asaltado… Un año después, en enero de 2010, en Zapotitlán, Anselmo Chávez Campos, de 45 años, falleció por traumatismo cráneo encefálico y heridas con un mecanismo cortante, según la averiguación previa fth/tlh-1/t2/023/10-01… Amigos de la familia aseguraron que fue atacado por uno de sus hijos que regresó en estado de ebriedad y muy alterado, lo que genera sospechas de que consumió alcohol adulterado o algún tipo de droga, que le provocó que perdiera el control de sí mismo… Al año siguiente, en junio de 2011, según la averiguación previa tfh/tlh1/73/00996/1108, Jorge Huerta López, de 35 años, falleció a pocas cuadras de su casa, después de asistir a una de las fiestas patronales en la Colonia Hidalgo, al parecer por congestión alcohólica… Meses después, en noviembre de 2011, en la Colonia Miguel Hidalgo, en circunstancias similares, su hermano, Sergio Huerta López, de 36 años, falleció a una cuadras de su casa, según averiguación previa fth/tlh-1/t3/01957/11-11, al parecer murió de congestión alcohólica, tras de asistir a una fiesta popular… Los vecinos inconformes destacaron que muchos son los casos de este tipo, sin que formen parte de las estadísticas de «saldo blanco» de las fiestas patronales y populares en la delegación Tláhuac, sin que los gobiernos perredistas de Tláhuac y del Distrito Federal tomen acciones para investigarlas, así como para regular la venta indiscriminada de bebidas alcohólicas y su calidad.

2 comentarios:

  1. Usos y costumbres ? Lo que debe haber es un pleno derecho al estado laico, si quiren festejar que lp hagan en sus casas .

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  2. Usos y costumbres ? Lo que debe haber es un pleno derecho al estado laico, si quiren festejar que lp hagan en sus casas .

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