|
 | Terrible situación la que enfrentan a diario pobladores de Tláhuac |
Ni los conductores del transporte alternativo en la Alcaldía Tláhuac,
tanto de los llamados mototaxis como
de los golfotaxis, se salvan de
la extorsión, tanto de la institucionalizada,
encabezada por un politicastro del rumbo de mote el «Capotito» –aunque el giro de éste es el
comercio formal–, como la de sus presuntos socios de la delincuencia informal.
Hace unos días estos conductores
realizaron una protesta en las inmediaciones de la Fiscalía de
Investigación contra el Delito de Extorsión de la Ciudad de México, en
Azcapotzalco, por la inexistente judicialización de carpetas con
denuncias por ese delito que, según dijeron, ya los tiene hasta la coronilla
y no hay a quién ellos puedan dirigirse para que los defienda de tanto atraco.
De acuerdo con la información de
los afectados, desde agosto del año pasado acudieron a dicha instancia a
fin de presentar denuncias contra las extorsiones, esto es, en contra de
quien o quienes resulten responsables, pero como es habitual en tiempos de la
4T, los diversos casos han sido archivados y por consiguiente no se tiene
ningún avance.
Y mientras las investigaciones
de la Policía de Investigación duermen el sueño de los justos, las amenazas y
cobros por parte de extorsionadores –institucional e informal– siguen activos en diferentes pueblos y colonias
de la Alcaldía Tláhuac, donde ofrecen sus servicios.
Por ese motivo los choferes de mototaxis y golfotaxis decidieron ir a protestar frente a la Fiscalía de
Investigación contra el Delito de Extorsión, ubicada en la Colonia del Gas en
Azcapotzalco, y evitar fastidiar la movilidad de cientos de personas que
deben cruzar el Paso Conejo por motivos de subsistencia, principalmente, algo
digno de reconocer y ejemplo que deberían tomar todos aquellos que van a
protestar por algo en Tláhuac.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario