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viernes, 25 de noviembre de 2016

Vecinos de Tláhuac protestan por impunidad del crimen organizado

El crimen organizado cobró otra víctima el pasado miércoles en la Colonia La Habana | Un joven repartía pan en su motocicleta cuando fue asesinado por presunto asalto | Como es costumbre, de la administración delegacional nadie salió a dar la cara ante manifestaciones de vecinos | La única alternativa es que los propios pobladores se defiendan de los criminales delincuentes | Tláhuac sigue teñido de rojo por la sangre que continúan derramando sus pobladores
Armando Ramírez
Mientras los politicastros andan ocupados en los asuntos que les pueden redituar
ganancias, en Tláhuac la población sigue a merced del crimen organizado
Vecinos de Tláhuac mantienen cerrada la Avenida Tláhuac–Tulyehualco en protesta por la falta de acción de las autoridades de la Ciudad de México y específicamente de la delegación Tláhuac, ante la ola de violencia que impera en la demarcación y que el pasado miércoles 23 de noviembre provocó la muerte de un canoero del Lago de los Reyes.
Los inconformes cerraron desde las 9:00 horas de hoy viernes la Avenida Tláhuac–Tulyehualco, esquina con Calle Severino Ceniceros, a la altura del embarcadero de la capilla de Guadalupe, en el Barrio de Los Reyes, tras del asesinato de Antonio Palacios Martínez, asesinado en un aparente asalto, cuando repartía pan a bordo de su motocicleta, en la Avenida Tláhuac–Chalco, en la Colonia La Habana.
Derivado de la reciente ola de violencia que afecta a la delegación Tláhuac, la mañana del pasado miércoles 23 de noviembre en la Calzada Tláhuac–Chalco, a la altura de la Colonia La Habana, el joven Antonio Palacios Martínez, quien repartía pan en su motocicleta, fue arteramente asesinado. El móvil del asesinato, según fuentes aun no confirmadas, obedeció a un asalto.
Otro crimen de un ciudadano que como muchos otros también quedará impune debido
a que los politicastros andan más ocupados en amarrar sus alianzas para mantener sus
privilegios en la Ciudad de México
Palacios Martínez era parte de la Unión de Canoeros de San Pedro Tláhuac, organización que anoche decidió alzar la voz por su compañero asesinado y acompañados de una corona floral, varias cartulinas con la leyenda: «Exigimos Justicia por Antonio» y con música de banda, realizó una manifestación del embarcadero del Lago de los Reyes Aztecas con rumbo a la explanada delegacional, donde clamaron por justicia y seguridad en la demarcación.
Los manifestantes hicieron una parada en el Ministerio Público Tláhuac II, para proseguir a la comandancia de la Policía de Investigación del sector, concluyendo el recorrido en la casa del fallecido.
En ninguna de las dos paradas –y como ya es costumbre de los negligentes burócratas enquistados en la administración pública de la localidad– fueron recibidos o atendidos por algún funcionario delegacional o judicial. Por el contrario, al llegar al edificio delegacional, donde encabeza la administración local Rigoberto Salgado Vázquez, del Partido Morena, personal de la misma de inmediato cerraron las instalaciones y se llevó a cabo el desalojó de empleados por la puerta trasera.
Al bloqueo se sumaron familiares y amigos de Palacios Martínez que acompañaron al sepelio que terminó en el panteón de San Pedro Tláhuac, sin que ningún funcionario de los gobiernos de la Ciudad de México o Tláhuac se acercara con los inconformes.
Tláhuac
La única alternativa es que los propios pobladores se defiendan de los criminales delincuentes
Los habitantes de Tláhuac han sido orillados a tomar la decisión de defenderse o, de
lo contrario, dejar que los criminales les quiten la vida sin ningún miramiento
Lo sucedido el pasado miércoles con el cobarde crimen de Antonio Palacios Martínez, un joven que se esforzaba por trabajar y sacar adelante a su esposa y su pequeña hija, solamente confirma el hecho de que a los políticos enquistados en cargos públicos solamente les interesa su bienestar y lo que puedan embolsarse de los presupuestos públicos –además de lo que consiguen robarle a la gente de bien que hace un esfuerzo por tener un negocio propio–… Es la historia de prácticamente todos los días en una delegación donde supuestamente ganó la elección un abanderado del Partido Morena, propiedad de un mesiánico trastocado que sólo parece buscar el poder para expandir su influencia y obtener más beneficios de los que ya tiene, donde lo que menos importa es la seguridad y bienestar de los ciudadanos… Han sido los pobladores tlahuaquenses testigos de cómo desde que asumió el cargo Rigoberto Salgado Vázquez, la inseguridad en Tláhuac se ha convertido en un escenario de narcoterror, donde nadie del gobierno central y de las instancias legislativas parece querer intervenir, debido a sus nefastas alianzas políticas que estos oportunistas vividores de los presupuestos públicos acostumbran anteponer sobre el interés de la ciudadanía, de la que viven y aún así se la pasan fastidiándola todo el tiempo al esquilmarla cotidianamente mediante las artimañas legaloides de las que se valen para atracar también a plena luz del día, sólo que a diferencia de sus protegidos malhechores, los del dizque servicio público lo hacen con argucias diversas… De otra forma no se puede entender la oleada de clausuras a establecimientos comerciales y de servicios que los depredadores de la administración de Salgado Vázquez llevan a cabo diariamente, con la imposición de prohibiciones de venta de bebidas alcohólicas en las fiestas patronales de la delegación, con el puro objetivo de ver a quién fastidian, sin importarles en lo más mínimo que el cártel de narcomenudistas preponderante en Tláhuac siga cometiendo asaltos a cualquier hora del día, y mucho menos que asesinen a gente inocente… Porque nuevamente lo volvemos a decir, aunque para los aviesos politicastros enquistados en cargos públicos y en curules esto se lo vuelvan a pasar por el arco del triunfo, Tláhuac sigue teñido de rojo por la sangre que continúan derramando sus pobladores ante la impune acción criminal de los delincuentes.

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