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Mercado Sobre Ruedas |
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Hace 30 años el panorama para los productores de romeritos en Tláhuac fue difícil debido a diversos factores, al grado de que en una de las temporadas del año en la que su comercialización es muy favorable en los mercados de la Ciudad de México, la Semana Santa, la producción de este quelite se vio reducida en 50 por ciento. Esa temporada no fue posible lograr las casi 200 toneladas que se producían
por costumbre, situación que originó considerables pérdidas a campesinos y productores particulares de San Andrés Mixquic. Entonces eran otros tiempos los que soplaban en el campo tlahuense, no había ventas y, por muchos años, no las hubo, eso hay que reconocerlo, así que productores y campesinos estaban en manos de «gente sin escrúpulos», como aquellos calificaron a intermediarios y acaparadores ante el reportero del diario Tribuna (ya desaparecido). Además de
que cuando campesinos y productores acudían a las instancias oficiales en busca de ayuda, a fin de que se les abasteciera de agua tratada en los canales, el gobierno capitalino
(de acuerdo con el testimonio significado por la nota periodística de abril
de 1995 perteneciente a los archivos de la Revista Nosotros) las autoridades solían argumentar «problemas financieros y de carácter técnico para mantener operando
las plantas tratadoras de agua en esa
región». Por consiguiente casi nunca tenían agua.
Sin embargo, de un tiempo a la fecha, y gracias
al apoyo que productores y campesinos de Mixquic comenzaron a recibir por parte de la
administración que encabeza la alcaldesa Berenice Hernández, el
panorama en esa región chinampera comenzó a cambiar. Para reconcomio de quienes desde alguna trinchera
mediática están prestos a descalificar
cualquier logro de quienes les negaron un espacio en la administración
pública.
Ha sido tan grande el cambio que de aquellas 200
toneladas que sin ayuda ni apoyos oficiales por parte del gobierno capitalino ni de las autoridades de la entonces delegación, los productores y campesinos dedicados al cultivo y cosecha
de los romeritos ya rebasan las mil 500 toneladas en cuanto a producción
de dicho quelite se refiere, tanto para Semana Santa como para la temporada decembrina,
con valor de 5.6 millones de pesos.
De ahí que al igual que comenzaron a
hacer al final del primer período de Berenice Hernández al frente de la alcaldía,
en esta segunda gestión tanto campesinos como productores particulares de
romeritos obsequian a la administración local determinada cantidad del
quelite para que sea obsequiado a quien los requiera, además de la población en general.
Lo anterior, en agradecimiento a los
apoyos que los campesinos y productores particulares no han dejado de recibir por parte de las autoridades de la
alcaldía. Hace unbos días la entrega de romeritos se llevó a cabo por parte de servidores públicos del primer círculo de la alcaldesa, a fin de que cada vez sean más quienes contribuyan a preservar la rica tradición culinaria de preparar «revoltijo», un platillo que se popularizó en la época colonial, cuando las monjas de los conventos lo retomaron por no contener carne y ser muy económico, debido a que se preparaba con los ingredientes de la región como papas, nopales, mole y romeritos. Lectura recomendada:
Romeritos de Tláhuac,
manjar con tradición para esta Cuaresma Nobleza obliga... ¿A poco no? |
lunes, 21 de abril de 2025
Los tiempos cambian. Hace 30 años hubo pocos romeritos en Tláhuac
sábado, 11 de noviembre de 2017
Burocracia de la Sederec agobia a productores agrícolas de Mixquic
«Le dijimos a la señora que nosotros no jugábamos a ser campesinos
–recordó Guillermo–, hacemos inversiones de veinte, treinta y hasta cuarenta
mil pesos, y por una negligencia de que no haya buen manejo en el rebombeo
pues nosotros tenemos que pagar las consecuencias. Inclusive le dije que
nosotros ya estábamos en un plan de ir a demandar a la Sederec, porque
personas van y personas vienen y nosotros tenemos siempre la misma
problemática». |
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En esta época del año los campesinos de Mixquic siembran romerito, pero
al no haber agua no pueden regarlo, por lo que el producto que deben cosechar
antes de Nochebuena corre el riesgo de no estar listo. «Ahorita los tiempos
nos están comiendo –expresó Guillermo–, porque nosotros ya hicimos una fuerte
inversión, pero en la Sederec no se dan cuenta de eso, nomás nos dicen ‘dame
la oportunidad de servirte y en una semana tendrás agua’; sin embargo, a mi
cultivo yo no le puedo pedir que me dé chance una semana para regarlo». Les dijeron que los niveles de agua habían bajado veinte centímetros, y
así se los dijo la funcionaria de Sederec. «Mis bitácoras marcan que bajó
veinte centímetros», les insistió. «Pero como nosotros vivimos en el campo
las veinticuatro horas –continuó el señor Peña García–, parece que ya nos
creyeron y por fin van a tomar acciones, pero hasta después de veinte días, y
es que aquí lo preocupante es que dejan caer el tirante del agua hasta
ceros». De tantas
instancias no se hace una «Existe la Dirección de Desarrollo Rural de la delegación Tláhuac, la
misma Sederec, el Sistema de Aguas, la Sagarpa (Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación), y que ninguna de esas
instancias se haya percatado de qué era lo que estaba pasando no es posible»,
lamentó Tomás Núñez, productor agrícola y quien nos acompañó también en el
recorrido sobre las márgenes del canal de la zona chinampera del Barrio de
San Agustín que va más allá de San Nicolás Tetelco y San Juan Ixtayopan. |
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«No puede ser posible que en ninguna de esas dependencias se percaten de
que están bajando los niveles de agua en los canales de la zona chinampera, o
de que los equipos están trabajando sin rebombear agua, hasta que fueron los
propios productores –Guillermo Peña junto con Pedro Vidal– a decirles lo que
sucedía, y prácticamente se trajeron de la mano a esta señora Pineda que
insistía que en sus bitácoras ella sí tenía agua», ironizó Núñez, quien
también fue coordinador territorial de Mixquic. |
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Definitivamente, reprochó, «una cosa es lo que van y le reportan sobre el
escritorio y otra muy distinta la que vive la gente que trabaja en el campo
de Mixquic, así que al no darse cuenta de que la bomba estaba trabajando en
seco pues acabó por quemarse». Se trata de una estación de rebombeo que se localiza desde la década de
los 90 en el llamado Paso del Toro, por el Canal General, una de las
principales vías de acceso a Mixquic y que cruza el ejido, cuenta con seis
equipos de bombeo que vierten el agua a tres líneas de conducción para
irrigar toda la zona de Mixquic. Presumen
inversión, pero «dan risa» «Esa planta de rebombeo –refirió Núñez– fue posible gracias a una gestión
que hizo la gente de Mixquic, porque anteriormente sólo teníamos el agua de
nuestros manantiales, pero cuando se secaron la gente tuvo que ver la forma
de traer agua. En un inicio nos abastecían de un pozo que se ubica en San
Antonio Tecómitl, del cual su agua no la utilizaron para consumo humano
porque era azufrada, pero también ya se secó y después nos lo quitaron porque
los de Tecómitl empezaron a irrigar sus campos. Entonces nos vierten agua
tratada de la planta del Cerro de la Estrella mediante un acueducto de 72
pulgadas que viene irrigando el ejido de San Juan, Tulyehualco, Tláhuac y
deriva inclusive a Xochimilco. Así que nosotros somos los últimos
beneficiarios del agua del Cerro de la Estrella, así que para rembombear el
agua hacia acá se construyen, lo que en un inicio era una línea de veinte
pulgadas de más o menos cinco kilómetros de largo, para irrigar la zona
chinampera de San Agustín, San Bartolo y lo poquito que quedaba de Los Reyes,
la zona de San Miguel». Lo que significa que sí ha habido inversión por parte del gobierno
capitalino, lo que les parece extraño es cuando la Sederec aseguró que al
sistema hidroagrícola le han invertido más de 35 millones de pesos a partir
del año 2000. «Pero para toda esa inversión y que no tengan el personal
capacitado para vigilar lo que sucede en el campo de la Ciudad de México ya
es de risa», señaló. |
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«Es hasta una burla para los productores que la directora de Sederec
venga a decirnos que no tenemos agua en los canales porque se quemó la bomba,
porque la echaban a andar pero nunca se dieron cuenta que no aventaba agua.
Porque deben tener a alguien capacitado para ir a prender la bomba, eso no lo
puede hacer cualquiera, debe ser personal capacitado y suficiente», recriminó
Núñez. |
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La
burocracia como zona de confort «El día que vino al recorrido esta señora Elizabeth Pineda Apango, uno de
los responsables de supervisar que en el campo las cosas funcionen bien,
justificó delante de ella que si a él no le daban una camioneta ni para la
gasolina pues no salía a inspeccionar, entonces uno se pregunta a dónde van a
parar los recursos, el presupuesto», comentó. En el grupo de productores agrícolas que trabajan mientras continuamos la
plática con Núñez, se encuentran varios jóvenes, quienes han preferido
trabajar en la rudeza del campo para vivir, pero con la exasperante
burocracia que espeta la Sederec, por momentos los invade el desánimo y
piensan en emigrar del pueblo para irse a emplear como mano de obra barata a
otros rumbos de la zona metropolitana. Mientras tanto, en la jefatura delegacional de Tláhuac opera un área de
infraestructura hidráulica, a cargo de Ramiro Jurado Vigueras, quien ya lleva
más de 19 años en el cargo, y el colmo es que dicho funcionario jamás se ha
percatado de cómo se encuentra la situación del campo en Mixquic, lo que
desconcierta a los productores agrícolas. «Esto es otra burla más», considera
Núñez. Otro de los que jamás ha volteado a ver el campo, ni siquiera porque
es nativo de Mixquic, es el director general de Desarrollo Económico y Rural,
Oswaldo Pineda, mejor conocido entre sus coterráneos por el alias del
«Guasón», quien para sus paisanos prefiere la comodidad de la burocracia que
salir de su oficina a ensuciarse los zapatos. «También a él nomás le llevan los reportes y nunca verifica si son reales
–consideró Núñez–, y sólo fue hasta ayer (jueves) cuando vinieron de su área
a poner un alambrado en la Escuela Tomás Fregoso los compañeros fueron a
abordarlo para cuestionarle acerca de lo que estaba pasando en Mixquic y de
por qué no se daban cuenta de que los canales estaban secos, por lo que les
dijo que ellos no controlan los rebombeos, sino la Sederec; pero también son
gobierno, deben reportarle a aquellos, sin embargo no hacen nada». |




