Lo más seguro es que ni con que demos a conocer cien denuncias más
acerca de la podredumbre de corrupción que predomina en la administración pública
en la delegación Tláhuac, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, se vaya a animar a voltear al lugar donde no
hace mucho tiempo fue a darle su espaldarazo a la jefa delegacional Angelina Méndez con motivo de sus supuestos
primeros cien días de gobierno, para
que ordene realizar ahí una exhaustiva auditoría e investigación acerca de las
clausuras de establecimientos comerciales y de servicios, como pretexto para extorsionar
y obtener dádivas de sus propietarios… En el colmo de la desfachatez y el
oportunismo, en la Dirección General de Administración (a cargo de Luis Manuel Méndez Marroquín), de la
que depende el director de Adquisiciones, Recursos Materiales y de Servicios
Generales, Alfonso Cuellar Jiménez,
una impresora de inyección de tinta para microcomputadora fue adquirida en un
precio de ¡70 mil 006 pesos!… Y aunque el ciudadano común ya sabe que las
oficinas de Adquisiciones son fábricas de nuevos millonarios, como que no deja
de sorprender que cada vez se vuelvan más descarados… Por cierto, en las calles
de Tláhuac se ha vuelto a ver aquel sujeto que durante tres años se la pasó
diciendo que estaba dispuesto a ofrendar su vida por el bienestar de los pobladores
de esa delegación y en su muro de Facebook subía fotografías arregladas en las
que se le veía con el entonces candidato del Partido Revolucionario Institucional
a la Presidencia de la República y con la tlaxcalteca aquella que iba como candidata
a la Jefatura de Gobierno, y el cual aseguraba que él sería el candidato del
tricolor para la jefatura delegacional de Tlahuita
la otrora bella, y al final de cuentas acabó como jefe de la unidad departamental
de Adquisiciones en la administración perredista de Magdalena Contreras. Pues
bien, tal y como aquí lo habíamos anticipado, no aguantó mucho en el cargo porque
como anotamos que al ponerlo en la oficina de Adquisiciones le habían dado su mero mole, pues la delegada Leticia Quezada no tardó en comprobar
lo escrito… Pero de vuelta con la cueva de la «Paca», otro que causó temor
entre la gente honrada de Tláhuac fue uno de Tlaltenco, al saberse de su regreso
a trabajar a la Dirección de Obras y Desarrollo Urbano (que comanda Juan Manuel Miñón), y quien prácticamente
atraca a los emprendedores decentes que viven de forma honesta… De ahí que las
clausuras a establecimientos mercantiles y de servicios en territorio «ucepero»
sean el pan nuestro de cada día de cientos de microempresarios, para lo cual la
gente de la Dirección General de Jurídica y Gobierno se aparece en los negocios
con sendas cámaras de video para supuestamente grabar la colocación de sellos, mientras
que por otro lado los perrunos inspectores exigen al dueño que se ponga a mano
con la delegación… Así que cuando usted vea que en la delegación Tláhuac un
negocio tiene colocados sellos de clausurado, es porque como dicen los
funcionarios en su característico argot de sicarios de la administración
pública, es porque «ya pasó lista» con ellos… Pero como dice el jefe de
Gobierno, la Ciudad de México es tierra de «oportunidades», lo malo es que no
aclara para quiénes… Ahí está el caso de la deplorable línea 12 del Metro, sí,
la mentada línea dorada del que se hizo
llamar «el mejor alcalde del mundo», que a unos cuantos meses de su
inauguración, el pasado viernes dejó de funcionar varias horas debido a un
problema en las líneas de conducción de energía eléctrica… Quizás sea que por
eso el jefe de Gobierno ni desea ni va a voltear a ver patéticos casos de
corrupción en Tláhuac como tampoco en la delegación Coyoacán, donde por lo
visto el escapista Mauricio Toledo
ya libró otro embrollo.
1. Mujeres en reclusión viven doble
abandono
A pesar de los avances en
materia de equidad de género dentro de la ciudad, los centros de reclusión
siguen siendo espacios dónde las condiciones de las mujeres permanecen en desigualdad, aseguró la
asambleísta Olivia Garza de los Santos. Las mujeres son las
que menos delinquen, pero ese sector está doblemente castigado, pues además de que
purgan su sentencia, sufren el abandono familiar, lo cual complica aún más su
reinserción a la sociedad, aunado a que la mayoría de mujeres en reclusión
fueron involucradas en delitos por sus propias parejas… Según apuntó la
presidenta de la Comisión Especial de Reclusorios, del total de la población
penitenciaria el sector femenil representa menos del cinco por ciento, y que en
el caso de las mujeres que se convierten en madres dentro de los centros de
reclusión capitalinos, estas cuentan con la opción de permanecer al lado de sus
hijos hasta que éste cumpla seis años de edad, momento en el cual es entregado
a las familias de las internas o al sistema DIF… Finalmente, la
diputada panista destacó la importancia de generar espacios de reinserción de
las mujeres que en la actualidad están internas en los centros de readaptación
social, pues son ellas quienes estando en libertad encabezarán familias; además,
puntualizó que los gobiernos deben de generar oportunidades para todas antes de
que incurran en algún delito.
2. Propone reformas al Código Civil en
materia de divorcios
Derivado de los conflictos económicos que se presentan
en la ruptura de un contrato matrimonial, la asambleísta Polimnia Romana Sierra Bárcena, del
partido del sol azteca, planteó la necesidad de reformar el Código Civil de la
Ciudad de México, con la finalidad de que los bienes adquiridos durante el
matrimonio sean repartidos equitativamente entre los cónyuges en un 50 por
ciento, y la persona que no haya trabajado reciba una compensación económica… Se
trata de una reforma al Código Civil para que las parejas que tienen un
matrimonio con bienes separados y una de las personas de la pareja no haya
adquirido bienes muy diferentes a los que adquirió el otro cónyuge tenga una
compensación… Recordó que esta ley ya existe y después de la disolución del
matrimonio hay una compensación a la persona que no trabajó y se dedicó al
hogar; sin embargo, esto no funciona cuando esta persona tiene un trabajo y a
pesar de que su salario sea muy bajo ya no recibe compensación, y esta reforma
lo que busca es que sí reciba una compensación, sin tocar los bienes anteriores
al matrimonio… Actualmente no cuentan con una seguridad en este sentido, pues
la Ley que existe plantea que el juez determina si al cónyuge se le distribuye
parte de los bienes y esto puede ser desde el uno hasta 50 por ciento,
manifestó Sierra Bárcena… «Se pretende
que el beneficio sea de un 50 por ciento; además, agregar a las personas que
aunque hayan trabajado adquieran el beneficio porque hay casos en que los
salarios son muy bajos y pese a eso no reciben beneficio alguno»indicó la legisladora,
luego de que concluyó el estreno de la segunda temporada de la obra teatral «El
santo chueco», en la Casa de las Colonias, justo donde se encuentra ubicado el
Módulo de Atención, Orientación y Quejas Ciudadanas de Polimnia.
3. La mujer gana 8.2% menos que el hombre y
es más trabajadora
Tras de señalar que las mujeres mexicanas han ganado terreno en el
ámbito laboral sin dejar de atender su hogar, la asambleísta Ernestina Godoy Ramos dijo que los
hogares con jefatura femenina son los más pobres y los que resienten el aumento
a los precios del gas, de la canasta básica y de la energía eléctrica… Aunado a
ello, advirtió que frente a un posible aumento al IVA en alimentos y medicinas,
las mujeres invertirán más horas de trabajo porque se verán en la necesidad de
duplicar tiempo y esfuerzos para conseguir productos y servicios más baratos,
sin dejar de cumplir con sus responsabilidades laborales… Durante el paseo por
Xochimilco con mamás de la delegación Iztapalapa como parte de los festejos del
Día de la Madre, la legisladora consideró necesario que el Presidente de la
República, Enrique Peña Nieto, tome
en cuenta que en México 24 millones de mujeres viven en condiciones de pobreza,
siete millones de hogares tienen jefatura femenina y «estos hogares son los que
menos tienen»… De acuerdo a los resultados de hombres y mujeres con actividad
económica del INEGI, aseguró que en el Distrito Federal las mujeres trabajadoras
ascienden a un millón 329 mil 678 y su ingreso salarial es 8.2 por ciento menor
respecto a los hombres, a pesar de ocupar cargos que en décadas pasadas eran
exclusivos de los varones… Manifestó que la Ciudad de México es la entidad con
mayor participación de la mujer en los distintos sectores económicos, siendo
las delegaciones Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Azacapotzalco las
que registran mayor demanda laboral femenina; esta última delegación en el
quinquenio 2003-2008 registró el mayor crecimiento de mujeres trabajando con
182.7 por ciento… «Ante la situación de crisis y la intentona del PRI para
incrementar el IVA en alimentos de medicina —dijo la perredista—, las mujeres
paulatinamente seremos las que ocupemos cada día los espacios de protesta y
salgamos a defender nuestros derechos de forma organizada y pacífica», por lo
que de nueva cuenta exhortó al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos a
abstenerse de proponer el alza de los impuestos y a detener el incremento de
los precios de los productos de la canasta básica, porque «somos las mujeres
las que no dejaremos que se vulneren nuestros derechos», advirtió.
4. Que delegación Iztapalapa explique
ecocidio en Huizachtepetl
El Partido Verde en la Asamblea Legislativa pidió a la jefatura delegacional
de Iztapalapa un informe en donde se explique los criterios tomados para la
tala de árboles indiscriminada en el Cerro de la Estrella (actualmente área
natural protegida), así como la construcción de cabañas, linderos e, inclusive,
la creación de sembradíos… Fue Jesús Sesma
Suárez quien exhortó al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, a que sea la Secretaría del Medio Ambiente
quien administre el área protegida. Advirtió que de no realizar estos ajustes
el Cerro de la Estrella estaría en peligro de deteriorase aún más, debido a que
la delegación Iztapalapa parece no tener el menor interés en proteger la zona… «Lázaro Cárdenas declaró en 1938 ese
territorio como parque nacional; sin embargo, el incontrolable crecimiento
urbano disminuyó el perímetro, por lo que ahora es sólo un área natural
protegida a cargo de la delegación Iztapalapa, la cual permite los
asentamientos humanos irregulares y la tala ilegal de decenas de árboles», dijo…
«El cerro es un punto de gran importancia arqueológica debido a que en sus
faldas se han descubierto restos de asentamientos humanos que datan del Preclásico»,
aseguró el asambleísta.
5. Reflexiones acerca de la difusión de la
comida mexicana
Un diálogo
interdisciplinario entre especialistas en antropología y gastronomía en torno a
la creciente difusión de la culinaria mexicana, que suele dejar de lado el contexto
cultural en el que es creada, tendrá lugar en las Jornadas de Reflexión «Cómo y
con qué fines difundir la cocina tradicional de México»... Mesas de discusión,
una conferencia magistral y la degustación de platillos de la época
independentista, son las actividades del foro que se desarrollará el próximo
miércoles 15 de mayo, de 9 a 19 horas, en la Escuela de Gastronomía Mexicana.
Historia, arte y cultura (Esgamex)…
Dicho encuentro es organizado por las
antropólogas Laura Corona Peña, de
la Dirección de Etnología y Antropología Social, y Catharine Good, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia,
ambas del INAH, así como Yuri de Gortari
y Edmundo Escamilla, connotados
gastrónomos fundadores de la Esgamex… Al decir de Laura Corona, las jornadas se derivan de un acercamiento que tuvieron
ambas instituciones educativas durante la Feria del Libro de Antropología e
Historia de 2012, las cuales comparten puntos de vista e intereses en común
respecto a la comida mexicana y la importancia del contexto cultural y social
en el que se desenvuelve… «Decidimos organizar un foro de manera conjunta a fin
de discernir sobre los fines con que se promueve la cocina tradicional de
México, ya que desde su declaratoria como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, en 2010, su difusión se ha incrementado de manera considerable, sobre
todo con fines comerciales que dejan de lado su carácter cultural»…
La
finalidad es aportar una visión crítica —con enfoques antropológico,
gastronómico e histórico— en torno a la comida y lo que hay detrás de ésta, es
decir, los contextos histórico y cultural de las distintas cocinas presentes en
el gran mosaico culinario de nuestro país… Además, se trata de una de las
actividades de la segunda edición del diplomado «Cocinas y cultura alimentaria
en México. Usos sociales, significados y contextos rituales», que se imparte en
la ENAH, así como del Curso en Especialización en Cultura y Gastronomía
Mexicana de la Esgamex, uno de los pocos colegios que incluyen el aspecto
cultural en la formación de sus alumnos y que complementa la enseñanza de los
conocimientos técnicos vinculados con los alimentos… Respecto al programa de
las jornadas de reflexión se compondrá de tres mesas de discusión: La forja de un cocinero de oficio en México.
Proyectos educativos; Historia, comida
y vida cotidiana, y Difusión de la
cocina mexicana. Riesgos y posibilidades… En la primera se dará a conocer
la importancia de la formación ética del cocinero, además, dos alumnos de la
Esgamex —que formaron parte de la primera edición del diplomado de Cocinas y cultura alimentaria en México—
compartirán sus experiencias y los beneficios obtenidos tras de tomar ambos
cursos, refirió Corona Peña… En la
mesa participarán Yuri de Gortari, Edmundo Escamilla, Catharine Good y Laura
Corona, coordinadores de las jornadas de reflexión; así como Miriam Ceballos y Arturo García (ex alumnos de dicha escuela) y dos miembros de la
Asociación Educación Comunitaria en Alimentación y Nutrición Educomalli AC,
quienes cursaron el diplomado de la ENAH… En la segunda conferencia, Yuri de Gortari y Edmundo Escamilla platicarán su experiencia de impartir desde hace
más de una década Los Sabores de la
Historia, ciclos de charlas con degustación, en La Bombilla y en el Museo
Nacional de Historia, «Castillo de Chapultepec». A su vez, Marco Buenrostro, investigador gastronómico, hablará acerca del
papel del maíz en la culinaria mexicana; y Marcela
Briz Garizurieta, académica de la UNAM, abordará el tema La cocina mexicana: una experiencia de
familia… En la tercera mesa, Yuri de
Gortari platicará acerca de la manera como se difunde la comida mexicana actualmente,
y dará a conocer una serie de propuestas que pueden contribuir a su mejora.
Además, José Antonio Machuca hablará
de la declaratoria de la cocina mexicana como Patrimonio Inmaterial de la
Humanidad y el proceso que se requirió para alcanzar dicha distinción…
Finalmente,
Abigail Mendoza, cocinera tradicional
de Oaxaca, dictará una conferencia magistral sobre su concepción de la comida y
el conocimiento obtenido en la práctica cotidiana. Como parte de las sesiones
académicas se realizará una demostración y degustación de platillos de la época
de la Independencia, menú que será preparado por Yuri de Gortari, cuyas recetas derivan de una exhaustiva investigación
en diversas fuentes históricas, como el tistihuile
(guiso a base de carne de gallina), adobo seco, tamal de chicharrón y hoja
santa, agua de cacao y tamal de higo… Con el fin de que las conferencias lleguen
a un público más amplio, se grabarán las jornadas y más adelante estarán
disponibles en Youtube, en el canal «Cocina-Identidad» de la Esgamex… El foro
tiene cupo para 120 personas. Los interesados deberán cubrir el costo general
de 250 pesos, y las inscripciones se pueden hacer en los números: 5574 9382 o 5264
2484… Las Jornadas se llevará a cabo en la Escuela de Gastronomía Mexicana,
ubicada en Calle Coahuila número 207, Colonia Roma.
Nombres,
hechos, actitudes
Tláhuac, territorio de la corrupción perredista. Los comentarios por la estulticia tan de
todos los habitantes de Tláhuac conocida de la delegada Angelina Méndez proliferan en las redes sociales, donde los
ciudadanos arman encuestas para saber quién de los funcionarios es el más
incapaz o el más corrupto. Mientras en la Jefatura de Gobierno del DF por lo
visto la intención es no hacer caso a ningún señalamiento para no involucrar
quizás al partido, en este caso al del sol azteca, en un nuevo escándalo… Ahora
se comenta con profusión que el director de Desarrollo Social de Tláhuac, Gandi Góngora Romero, no permite que
sea organizada ninguna actividad cultural, por lo que recientemente canceló la
correspondiente a la Guelaguetza que se venía haciendo desde hace varios años.
Situación que causó obviamente que la representante del gobierno de Oaxaca
decidiera no regresar nunca más a la delegación Tláhuac, al menos mientras Angelina Méndez y la turba de logreros
advenedizos del remedo de tribu perredista denominado «unión de colonias
populares» se mantengan en el usufructo de los presupuestos públicos… Al
parecer, el tal Ghandi no permite
que desarrolle su trabajo el director de Servicios Culturales, Enrique Arenas, y por consiguiente Erika Martínez Barrios, jefa de Proyectos
Culturales, los que se vieron forzados a cancelar acuerdos con los gobiernos de
los estados de Veracruz y Tabasco, así como con la Embajada de España, con la
que ya estaba amarrada una semana de intercambio cultural… La incapacidad de la
delegada de Tláhuac no podían ocultarla más tiempo sus achichincles y demás
subalternos del primer círculo, por lo que paulatinamente comienza a tener mayor
difusión su incompetencia y analfabetismo estructural. Dicen que fiel a su
condición huraña y a la insociabilidad que la caracteriza, la conocida como «Paquita
la del barrio» por enésima ocasión se escondió en la «oficina de las mamadas»
(como se le conoce al lugar donde el anterior delegado y compinche de horda
perredista de esta, pedía felaciones a trabajadoras eventuales como condición
para concederles su basificación), cuando llegaron a la explanada delegacional
los dos tráileres en los que venían los productos de los artesanos de Oaxaca a
fin de exponerlos tal y como estaba convenido… El que tuvo que poner su cara
fue el director de Cultura, Enrique
Arenas, quien le dijo a los del gobierno de aquella entidad que había dicho
su jefa que siempre no, tragándose la saliva amarga por el coraje ante los
desplantes de la líder de la pandilla «ucepera», y con la indiferencia de la
jefa de la unidad de Proyectos Culturales de la que según se dice tiene a su
familia y algunas amistades cobrando como personal de autogenerados sin que,
cual inveterada costumbre en Tláhuac, estos trabajen.
Tianguis ilustrativo
Niños de ayer, historias
de hoy. «Niños de ayer,
historias de hoy» es una exposición grafica sobre la niñez del Siglo xix e inicios del siglo veinte que se exhibe
desde el pasado dos de mayo hasta el 25 de agosto en Museo del Palacio, ilustra
aspectos importantes de la educación, los pasatiempos y diversiones; alimentos
y golosinas; trabajos y tareas domésticas, e indumentaria de los infantes
nuevoleoneses de esa época… Los textos ilustrados con imágenes de la época,
brindan un panorama general de cómo vivían los niños de ese entonces y las
imágenes pertenecen a los acervos históricos de la Fototeca del Centro de las Artes,
Conarte; Fototeca Nacional de Pachuca, el INAH, Archivo General de la Nación y
Tecnológico de Monterrey… En la exposición se abordan los ejes temáticos de
pasatiempos y diversiones; educación; alimentos y golosinas; trabajos y tareas
domésticas, e indumentaria infantil… Pasatiempos y diversiones. La mayor
parte de la población en México a finales del siglo xix y principios del siglo veinte vivía en condición de
pobreza, así que algunos niños empezaban a trabajar desde temprana edad; sin
embargo, éstos dividían su tiempo entre sus tareas y diversiones. La mayoría de
los niños tomaban lo que estaba a su alcance para hacer sus juguetes: muñecas
de trapo o de ocotes de maíz con trocitos de tela, baleros y carretas de cartón
o lámina, caballos con cuerpo de palo, columpios, papalotes de papel, cerbatanas
con proyectiles de piedritas o semillas, o canicas… Competían en equipos
jalando una cuerda por los extremos, jugaban a las vencidas o a brincar el
burro sobre las espaldas de los amigos. Las niñas se entretenían bordando
pañuelos y haciendo pulseras con crines de caballo o cordones con cuentas de
diferentes colores. En algunas haciendas los infantes aprendían a montar y a
lazar animales… Eran pocos los padres que podían comprar juguetes en grandes
almacenes, quienes lo hacían, preferentemente adquirían casas de muñecas, mueblecitos
de madera, juegos de té, muñecas de porcelana, trenes de madera o soldaditos de
plomo. Los juguetes mecánicos, de cuerda, batería o corriente eléctrica se inventaron
a principios del siglo veinte y eran costosos… También existían juguetes
artesanales de madera y carrizo; muñecas de cera o cartón, y trastecitos de
barro que eran más resistentes y tenían precios más accesibles… Uno de los
pasatiempos familiares más comunes era reunirse por la noche en casa de un
vecino o un familiar para contar historias de aparecidos y cantar. En las
fiestas se jugaba a la pelota o la gallina ciega, se cantaban rondas como La rueda de San Miguel, La víbora de la mar y se brincaba la
cuerda… A finales del siglo xix,
la mayor parte de la población de Nuevo León vivía en comunidades rurales y los
pasatiempos se realizaban al aire libre; en días calurosos los niños iban al
río, a la acequia o a la presa para mojarse y en los árboles altos, como los
nogales y los sabinos colgaban columpios sobre el río y desde ellos se lanzaban
al agua… Las ferias comerciales y patronales eran un buen espacio para la
convivencia, no obstante, la llegada del circo a la ciudad era todo un acontecimiento
sobre todo para los niños, quienes sucumbían ante la publicidad: «la función
monstruo», el «terror de los artistas» o el «terribilísimo acto de sensación».
Las funciones de teatro y circo eran costosas para las clases populares, que no
contaban con los recursos para adquirir un boleto; sin embargo, en los barrios
se presentaban compañías de títeres para niños y adultos… Educación. Los
trescientos años que duró el virreinato en la Nueva España, la educación fue un
privilegio para los españoles y criollos. En su mayoría los varones eran
enviados a colegios y a las niñas se les educaba en casa; algunas asistían a
los colegios que se llamaban «de amigas» donde les enseñaban a tejer y bordar,
y a veces a leer y escribir… Tras de la Independencia en 1821, hubo cambios en
los aspectos sociales, económicos y políticos. Sin embargo, la educación
mantuvo un acentuado atraso durante gran parte del siglo xix, incluido el periodo porfirista. En
1910 —señala Enrique Florescano en
su libro Atlas histórico de México— «había
12 mil 418 escuelas primarias públicas con cerca de 900 mil alumnos,
concentrados en su mayor parte en el Distrito Federal, localidad que tenía 38
por ciento de la población alfabetizada del país y, no obstante, la mitad de
sus habitantes desconocían el alfabeto»… En el Porfiriato algunos niños
aprendían las primeras letras en su casa y en la escuela se enseñaba la lectura
con el silabario, repitiendo sílabas para después formar palabras; tenían pocos
libros y aprendían textos enteros de lo que se leía en clase, se les enseñaba a
contar y realizar operaciones básicas: suma, resta, multiplicación y división… También
se integraron materias como historia y civismo, pues era importante que
aprendieran valores cívicos, honrar a la patria y conocer el desarrollo de
México, ya que de esta manera reconocían su pasado y se sentían parte de un
país libre… Desde 1822 hasta 1911 en México se puso en marcha un proyecto
creado por el inglés Joseph Lancaster,
llamado «Escuelas lancasterianas». Este método se mantuvo vigente hasta que las
escuelas oficiales lo desplazaron, para 1870 había cerca de cuatro mil escuelas
primarias oficiales en todo el país… En Nuevo León, Bernardo Reyes, gobernador de 1885 a 1887 y de 1889 a 1909, impulsó
el proyecto educativo porfirista. En Monterrey, durante esos años, sólo cuatro
de cada diez personas sabía leer y escribir, en el resto de los municipios la
tasa era más baja, sólo dos de cada diez… Alimentos y golosinas; alimentos y dulces. A
finales del siglo xix y principios
del veinte, en Nuevo León se preparaban platillos que incluían la carne como
ingrediente principal. En las casas se cocinaba el caldo de res o puchero, la
carne seca, el asado de puerco y el cabrito, que se come en Nuevo León desde
que los primeros rebaños caprinos pastaron en estas tierras. Algunas familias
comían cabrito hasta dos veces por semana, especialmente los domingos… Según el
libro Aromas y sabores de Nuevo León,
de Celso Garza Guajardo: «la sopa de
fideos también era muy común en Monterrey, pero sobre todo cuando la economía
no estaba muy próspera. Los fideos se podían preparar solos o con papitas (de
Galeana), a veces con trocitos de carne y muy constantemente se servían con los
frijoles recién cocidos de en la mañana»… Muy populares en Nuevo León a finales
del siglo xix fueron los buñuelos,
que se siguen degustando en la actualidad y que regularmente se preparan en
Navidad acompañados de chocolate caliente, bien batido y espumoso… Uno de los
dulces típicos a finales del siglo xix
e inicios del veinte eran las charamuscas, dulce de leche de cabra, ates de
cajeta, mermeladas de diferentes frutas de la región y glorias, entre otros. En
las zonas nogaleras de Nuevo León, desde entonces y hasta la actualidad, los
dulces y postres llevan mucha nuez y se elaboran con leche de cabra o vaca… Trabajo
y tareas domésticas. A finales del siglo xix y principios del veinte en México los niños ya tenían un
rol asignado en cuanto al trabajo y las tareas domésticas, es decir, una o
varias labores que era su responsabilidad desarrollar. Algunos trabajaban para
contribuir con el gasto familiar. Sólo los hijos de familias adineradas o con
buena situación laboral podían estudiar, razón por la cual en aquella época
eran muy pocos los que sabían leer y escribir… En ese tiempo la mayoría de las
familias mexicanas vivían agrupadas en comunidades rurales con una población
menor a los 500 habitantes. Se dedicaban sobre todo a la agricultura, tarea en
la que participaban los niños desde muy pequeños, cuidando las aves de corral y
juntando leña. La mujer realizaba todo el trabajo del hogar, confeccionaba la
ropa, molía el maíz, preparaba la comida y cuidaba a sus hijos… En Nuevo León,
los niños y niñas que vivían en el campo se encargaban de cuidar chivas y a
medida que iban creciendo ayudaban en otras tareas como sembrar, manejar los
bueyes, cosechar o preparar el maíz y la caña para la molienda o la venta; sólo
unos cuantos iban a la escuela. Muchos campesinos jóvenes se iban a la ciudad
de Monterrey a probar fortuna, solos o con sus familias, pues en las fábricas
los salarios eran más altos… Según la investigación «Trabajo infantil, un
impedimento para una infancia escolarizada durante el Porfiriato en el estado
de México», realizada por María
Desideria Valdez Flores, había dos modalidades de trabajo infantil: el
trabajo dentro de la estructura familiar y no remunerado, y el trabajo asalariado
en actividades como la minería, industria y alfarería. Las jornadas de trabajo
eran de doce horas, incluyendo las dos horas de comida y almuerzo; es posible
que las horas diarias de trabajo de los menores fueran negociadas entre el
patrón y el padre de familia, de acuerdo a la condición del niño y de los
tiempos para ayudar en los quehaceres familiares… Colocar a un hijo en «aprendizaje»
(aprendiz) era una forma de proporcionarle una educación elemental y un oficio
y, a la vez, solucionar un problema de regulación social de la conducta. En
muchos contratos se expresaba que el padre o tutor ponía al niño en aprendizaje
para que no se «perdiera», pues finalizada la educación elemental que podían
proporcionar la familia y el párroco, el joven pasaba una larga etapa en que
era demasiado pequeño para una labor productiva, pero lo bastante mayor para moverse
por sí solo en la ciudad… En el México porfirista no existió una legislación
laboral que prohibiera el trabajo infantil. Las únicas referencias están
representadas por la Ley de Enseñanza Primaria en el Distrito y Territorios,
publicada en 1891, que estipulaba que los niños menores de 12 años de edad sólo
podían trabajar con su certificado de primaria elemental, y un Laudo expedido
en enero de 1907 en el contexto de las huelgas de la industria de hilados y
tejidos, que prohibía explícitamente el trabajo infantil a los menores de siete
años, dejando abierto el espacio para los mayores de dicha edad con el
consentimiento de los padres… La presencia infantil registrada en las primeras
fotografías incorporadas a la prensa y las revistas ilustradas, estuvo asociada
en términos generales al estatus representado por las élites; en ese contexto
la visión idílica de la inocencia infantil predominó hasta los primeros años
del siglo veinte… El gobierno de Porfirio
Díaz permitió que algunos actores del noreste se hicieran de grandes
fortunas e invirtieran en actividades industriales, en Nuevo León se
establecieron tres grandes industrias textiles: La Fama en Santa Catarina, El
Porvenir en la Villa de Santiago y La Leona en San Pedro Garza García; además
de fábricas que producían agua ardiente, cerveza, harina, fideos, hielo,
azúcar, velas, jabón, pólvora y molinos de trigo… Fue precisamente en estas
fábricas de aguardiente, cerveza, harina, fideos, hielo, azúcar, velas, jabón,
pólvora y molinos de trigo donde se contrataban hombres, mujeres y, algunas
veces, niños que se convertían en obreros, quienes generalmente obtenían salarios
más altos que los trabajadores de las haciendas y recibían un mejor trato… Con
el desarrollo industrial surgió entre los niños un nuevo oficio en Nuevo León:
los portaviandas, el cual consistía en llevarle al papá o hermanos que
trabajaban en la fábrica la comida caliente, siguiendo el camino de las
acequias o del arroyo Santa Lucía y atravesando campos sembrados y monte para
llegar a las fundiciones… Actualmente se considera que el trabajo infantil se
debe erradicar. La Unicef define al trabajo infantil como cualquiera que supere
una cantidad mínima de horas, dependiendo de la edad del niño o niña y de la
naturaleza del trabajo. Este tipo de trabajo se considera perjudicial para la
infancia y por tanto debería eliminarse. Y asegura que el trabajo suele
interferir con la educación de los niños y niñas. Velar porque ellos vayan a la
escuela y reciban una educación de calidad son las claves para prevenir el
trabajo infantil…
Indumentaria infantil. Las modas son
un vehículo por medio del cual se reflejan las ideas morales de épocas y grupos
sociales. Un claro ejemplo de esta situación es el caso de la indumentaria
infantil… El escritor Joaquín Fernández
de Lizardi planteó en su obra El periquillo
sarniento, de 1816, la necesidad de cambios, y expuso dos posturas distintas
de la infancia que coexistían en su época, la tradicional y la moderna. Sin
embargo, no hubo más avances durante el siglo
xix, pues siguiendo los vaivenes de la moda, se recargaban a los
infantes con encajes, joyas, flores, sombreros y plumas en el cabello… La moda
cambió mucho entre los años 1890 y 1920, en especial para las personas que
vivían en las ciudades más comunicadas y que podían pagar por las novedades.
También se pueden establecer dos grandes rubros: la moda urbana y la rural y, a
partir de ello, la derivación de múltiples variantes… Respecto a los niños y
jóvenes, es interesante señalar que tanto la manera de representarlos como su
indumentaria corresponden a reglas estrictas de moda y urbanidad que definían
el tipo de ropa que debía usarse para cada ocasión… La ropa especial para niños
abarcaba la de los bebés, con su multitud de encajes en chambritas y ropones,
así como trajes, batitas, delantales, gorros, abrigos y demás. Asimismo, los imprescindibles
trajes de marinero con sombreritos de ala ancha y redonda no podían faltar en
el guardarropa infantil. Lo mismo puede decirse de las niñas, para quienes se
diseñaban vestidos y sombreros ex profeso en casas que recibían modelos
provenientes de Francia… A finales del siglo xix
se usaban vestidos hasta el piso y muy ajustado en el talle, que se estrechaba
más con el corsé, una especie de faja que generalmente se ataba con cintas. Las
mujeres muy elegantes usaban el polisón, es decir, un tipo de falda abultada
por atrás y lisa por delante. Estos vestidos por lo general eran de telas
finas, como raso o seda, y se usaban para salir de visita… Con frecuencia la
ropa se hacía en casa, tanto los vestidos y los atuendos de los niños como la
indumentaria interior y la de cama; por eso muchas mujeres tenían una máquina
de coser mecánica, que daba puntadas al mover el pedal… Los zapatos de cintas y
los botines eran de uso diario, y entre los hombres que montaban a caballo, las
botas. En las fiestas populares era común que las mujeres usaran botines tipo «federica»,
que tenían botones por un costado, o zapatos con cintas. La gente de recursos
limitados llevaba huaraches, pero todavía era muy frecuente andar descalzos.
Muchos niños iban a la escuela sin zapatos… La entrada al Museo del Palacio es
gratuita de martes a domingo (Doctor Coss 445 Sur, Zona Centro, Monterrey,
Nuevo León)… ¡Hasta el miércoles!
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