 | Por sus pistolas perrunos inspectores clausuraron una vivienda |
Las cosas en Tláhuac van de mal en peor.
Todo parte de la situación de las extorsiones, pero ya no
por los malandros del orden común, sino por los de la alta burocracia
cuatrotera, porque el mentado Capotito
anda en busca de apoyos por las buenas o por las malas para su candidatura a
la alcaldía el próximo año.
Y en ese estira y afloja este jueves 22 de octubre un
grupo de mototaxistas tiene previsto cerrar la Avenida Tláhuac, a la altura
del Arco de Zapotitlán, debido a las extorsiones y abusos por parte del
personal de la alcaldía por el tema de las clausuras.
Esta vez, la pagana fue la familia Eligio, a quienes los
perrunos inspectores de la transformación fueron a clausurarles nada menos
que su domicilio particular.
¿Cuál fue el motivo?
Los emisarios de la corrupción adujeron que ahí funcionaba
un taller de motocicletas y, además, que era un lugar de compra-venta de
motos.
Esa fue la justificación para llegar a Privada Xalpa, en el
pueblo de Santiago Zapotitlán, y clausurar un presunto negocio que ahí no
existe. No lo hay, simplemente es la vivienda de la familia Eligio y ahí sólo
se guardan motocicletas. Eso de que opera un taller y se comercializan motos
sólo es producto de la mente calenturienta de quienes andan como aves de rapiña
en busca de apoyos para la elección del próximo año en favor del Capotito.  | Las clausuras parecen responder a la consigna de estás conmigo o contra mí |
De ahí que los mototaxistas preparen el cierre de Avenida
Tláhuac y con eso exigir a los burócratas de la cuarta transformación que se
revise lo sucedido en casa de la familia Eligio.
Buscan una respuesta a los abusos y presuntas extorsiones de las que son
víctimas por parte de los malandros de cuello blanco.
El malestar también tiene que ver con la manera en que se
realizan las revisiones de la documentación y permisos de los mototaxistas y comerciantes.
Las familias cuestionan por qué algunos establecimientos que, de acuerdo con
su testimonio, incumplen requisitos y aun así continúan operando.
Piden que se investigue si las verificaciones responden a
criterios claros o si existen acuerdos, cobros indebidos y un trato distinto,
dependiendo de quién sea el propietario. Son señalamientos de los afectados
que requieren esclarecerse lo más pronto posible, porque la molestia ha ido
más allá de una sola clausura.
El reclamo se dirige a la actuación de la autoridad. Las
familias quieren saber qué elementos sustentaron la intervención en la
vivienda de los Eligio y con qué criterios se decide qué inmuebles se revisan
y cuáles siguen funcionando.
Con el cierre previsto para este jueves, los mototaxistas
exigen que las reglas se apliquen parejo y que una clausura no se convierta
en una herramienta para presionar a las familias. Porque colocar sellos
también exige dar las más amplias y satisfactorias explicaciones.
¡Cosas veredes –lector, lectora– que non crederes!… Como eso de que los del
grupo preponderante de la cuatroté en Tláhuac consideran que aún se le mueve
una patita al pescador de ilusiones.
faran fablar las piedras… ¡Al tiempo!
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