martes, 22 de septiembre de 2026

Concejales a modo, genuflexos y de puritito adorno en alcaldía Tláhuac

Mercado Sobre Ruedas                                                                                                                            

 

De grillos y políticos

Mercado Sobre Ruedas

Por Zaratustra

·      No son contrapeso (por los pesos, claro está)

·      En el lugar 14 de 16 se ubicó dicho Concejo

·      Son datos de Mexicanos contra la Corrupción

·      Debieron celebrar 12 sesiones de 2024 a 2025

·      Las fotografías son puro, llano y vil montaje

Una fotografía de cuates, porque nunca han sesionado,
al menos de octubre de 2024 a septiembre de 2025

Tláhuac tiene un Concejo que, en los hechos, sus integrantes, sin excepción, parecen haber renunciado a una de las principales razones por la que esta figura fue creada: ser contrapeso del gobierno de la alcaldía.  

Un estudio realizado por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, coloca al Concejo de la alcaldía Tláhuac prácticamente en el fondo de la evaluación. El órgano encargado de vigilar, supervisar y controlar el ejercicio de gobierno de la demarcación obtuvo apenas 1.44 puntos de 10 y se ubicó en el lugar número 14 de 16.  

Dicha evaluación corresponde al primer año de actividades del Concejo electo, es decir, de octubre de 2024 a septiembre de 2025.

La Métrica de Concejos y Alcaldías Chilangas Abiertas (MeCaCha 2026), arroja los siguientes resultados:

En cumplimiento normativo, Tláhuac obtuvo 5 puntos; en cumplimiento operativo, apenas 0.77; mientras que en transparencia y participación ciudadana obtuvo cero puntos.

Como decían los antiguos, ¡están para el arrastre!

Pero hay un dato que resume buena parte del problema: de las 12 sesiones ordinarias que se debieron llevar a cabo con los integrantes del Concejo durante ese primer año, el estudio de MeCaCha no registró ninguna, esto es, cero de 12.

Como quien dice, ¡la pura hueva!

El Concejo de Tláhuac... ¡Reprobado!
Los resultados de MeCaCha

La Ley Orgánica de Alcaldías establece que las sesiones ordinarias de los concejos deben realizarse por lo menos una vez al mes. Además, las sesiones deben atender principios de transparencia, rendición de cuentas y máxima publicidad.

Pero no sólo eso, el propio Reglamento Interno del Concejo de Tláhuac establece que dichas sesiones ordinarias se deben celebrar, ojo, por lo menos una vez al mes. Y para mayor control y se siente el precedente de la celebración de las sesiones, éstas se deben transmitir en directo a través de las redes sociales oficiales de la alcaldía. Sin embargo, ¡oh, triste situación por aquello del embute y el cochupo! ya no tanto por los concejales del partido oficial, porque de esos se conoce de antemano cuál es su papel–, sino por los presuntos opositores y opositoras que durante años han sabido aprovechar las migajas que les obsequia la cuatro T.

Luego entonces, a la fecha ninguna sesión se ha transmitido.

Aunque existen fotografías de reuniones con la alcaldesa de Tláhuac, Berenice Hernández Calderón, eso no significa que haya habido alguna reunión.

Tales fotos son sólo vil montaje. Igualito a como acostumbraba hacer el ex presidente tabasqueño al subir a un fantasmagórico tren en un mafufo viaje al AIFA a varios de sus colaboradores, para que la cámara captara a estos con cara de embeleso mientras miraban a través de las ventanillas escenarios salidos de la imaginación de los productores de la Mañanera.

Porque no existe ningún antecedente visual o testimonial de lo que se abordó en dichas reuniones de concejales y concejalas con la susodicha autoridad.

Por consiguiente, el de Tláhuac es una especie de Concejo de chocolate, debido a que un Concejo debería revisar, supervisar y cuestionar los actos y acciones de la gobernante local.

Entre las atribuciones que se le dan a un concejal están el poder revisar el informe anual de la alcaldía y los informes parciales sobre el ejercicio del gasto público y de gobierno; opinar sobre cambios de uso de suelo y construcciones, así como participar en asuntos relacionados con los servicios públicos y otras decisiones relevantes de la demarcación.

La Ley Orgánica no concibe a los concejales como figuras decorativas. Por ello, los resultados del estudio evidencian una falta grave de impunidad.

Un Concejo que no sesiona, difícilmente puede fiscalizar; un Concejo que no fiscaliza difícilmente puede ser contrapeso, y un Concejo que no es contrapeso corre el riesgo de convertirse en un órgano meramente testimonial.

El estudio de MeCaCha no afirma que el Concejo no haya presentado absolutamente ninguna denuncia o solicitado alguna auditoría en cualquier instancia. Lo que sí documenta es una ausencia prácticamente total de actividad ordinaria, transparencia y participación ciudadana durante el periodo evaluado.

Lo burdo de la patraña
Concejales y concejalas en supuesta reunión que
al menos en el primer año del órgano no se dio

¿Quiénes integran el Concejo de Tláhuac?

A diferencia de ejercicios anteriores, Tláhuac cuenta actualmente con 12 concejales, debido al crecimiento poblacional que determinó una integración mayor para esta demarcación. La Ley Orgánica establece 12 concejales para alcaldías de entre 300 mil y 500 mil habitantes.

La integración del Tercer Concejo quedó de la siguiente manera:

Morena encabeza el concejo de la alcaldía con siete miembros, los cuales son:

·      Mauricio Arturo Molotla Chavarría

·      Teresa Pineda Martínez

·      José Jaime Palacios Castañeda

·      Alexandra Huerta Rojo

·      Tereso de Jesús Núñez Zúñiga

·      Estephany Enríquez Alvarado, y

·      José Luis García Padilla.

Por la oposición figuran los siguientes:

·      Marco Antonio Ramírez Vázquez, de Acción Nacional

·   Jessica Lesslye Domínguez Martínez, postulada por el PRI

·      Juana Rincón Martínez, del PAN

·      Arturo Colón Aguilar, de Movimiento Ciudadano, y

·      Mariana García Aguilar, del Partido Verde.

En otras palabras, Morena controla siete de los 12 espacios del Concejo, mientras que las fuerzas opositoras y aliadas reúnen los cinco restantes.

Y ahí está otra de las claves políticas del caso.

Morena no solamente gobierna la alcaldía Tláhuac: también tiene siete de los 12 lugares del Concejo, una mayoría que representa 58.3% de dicho órgano.

Eso significa que el partido en el gobierno tiene una posición dominante dentro del órgano que constitucionalmente debería funcionar como uno de los contrapesos internos de la administración.

Pero el problema, desde la perspectiva democrática, no es que Morena tenga mayoría.

El problema es, ¿qué hace esa mayoría con el poder que recibió en las urnas?... Efectivamente, ¡nada!

Una mayoría puede convertirse en una herramienta para garantizar gobernabilidad, pero también puede convertirse en un mecanismo de silencio si los concejales dejan de utilizar las facultades que la ley les confiere.

El reto para los concejales no es únicamente recuperar la celebración de sesiones, Es recuperar la razón de ser del Concejo para ser contrapeso, fiscalizar, cuestionar y abrir las puertas de la alcaldía a la ciudadanía.

Porque si el Concejo no vigila al gobierno, ¿quién lo hace desde adentro de la alcaldía?

¡Cosas veredes –lector, lectora– que non crederes!… como es el caso de figurines de la grilla politiqueril de Tláhuac que han chupado de la ubre presupuestal año tras año y se turnan el cargo entre el  marido y la mujer y uno que otro familiar, y cuyo cinismo y procacidad faran fablar las piedras¡Al tiempo!


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