lunes, 24 de agosto de 2026

Lo despojaron del patrimonio de su vida en la Selene en Tláhuac

Uic se reunirán

 

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● Fueron dos individuos que tramitaron el cambio de propietario del predio en la Tesorería de San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa. En tanto que la Fiscalía capitalina aún no ha podido ni siquiera verificar la dirección del predio

El predio de Enrique Chávez ha sido utilizado 
para distintos usos de suelo.
Fotografía: Romina Solís | El Sol de México

El señor Enrique Chávez fue despojado en 2017 por dos individuos de un terreno de su propiedad ubicado en Calle Montes Cáucaso de la Colonia Selene Segunda Sección, en la Alcaldía Tláhuac, y casi una década después, la falta de escrituras le ha complicado el proceso de recuperación de sus bienes.

Hasta el día en que fue despojado de su propiedad, el señor Chávez tenía 32 años de haber adquirido el predio en donde construía lo que pensaba sería su hogar, debido a que no vivía ahí, pero acudía cada semana a hacer limpieza y avanzar en la construcción.

En declaraciones al diario El Sol de México, medio al que don Enrique confió su denuncia pública, relató lo siguiente:

«Adquirí el terreno cuando tenía 25 años. Cada vez que iba encontraba la cerradura con palillos o chicles pegados. Pensaba que eran travesuras de niños y no le di la debida atención. Pero son marcas que dejan para que sepan cada cuándo vas al predio».

La Fiscalía General de Justicia (fgj) de la Ciudad de México abrió una carpeta de investigación, pero todavía es fecha de que no ha llegado a juicio.

El 20 de agosto de 2017 encontró candados y cadenas colocados en la reja de su inmueble, adentro había mesas y sillas que no eran suyas. Al día siguiente llegaron dos personas, José Luis «N» y José Antonio «N», quienes lo obligaron a salir de su propiedad.

«Me exigieron 600 mil para que recuperara mi hogar. Uno se metió al inmueble y me dijo: ‘Yo ya chingué. Hazle como quieras, pero esto ya es mío y todo lo tenemos controlado. No va a venir nadie’. Llamé al 911 y, efectivamente, no recibí ayuda», relató Enrique Chávez.

A nueve años, la Fiscalía capitalina aún no ha podido ni siquiera verificar la dirección del predio. En la carpeta de investigación ci-fth/tlh-2/ui-3 s/d/01086/08-2017, a la que tuvo acceso El Sol de México, se han presentado documentos que refieren dos lotes y medidas diferentes del inmueble, anteriormente terreno ejidal.

Este ha sido uno de los problemas señalados por los cuatro ministerios públicos que han tenido el caso para no solicitar el aseguramiento o la restitución del inmueble, conseguir la vinculación a proceso de los presuntos despojadores o investigar la posible colusión de servidores públicos.

«El 26 de noviembre de 2025 solicité una audiencia para la restitución provisional del predio. Para dar la identidad del predio se necesita un estudio topográfico. Lo he pedido desde 2021 a la Fiscalía, pero me han dado muchas trabas burocráticas», refirió el señor Chávez.

El inmueble no cuenta con escrituras, lo que ha impedido determinar su propiedad. «El dinero que tenía lo invertía en la construcción o en rachas de insolvencia, sólo en la escuela de mis hijos y en atender el día a día. Lamentablemente, no le di la importancia que merecía», dijo.

Por su parte, José Luis «N» y José Antonio «N» han presentado ante las autoridades un contrato de compraventa de octubre de 2010, cuyo vendedor declaró al Ministerio Público que no recordaba la ubicación de la propiedad ni a quién se la vendió, así como una constancia de valor catastral emitida por la Secretaría de Administración y Finanzas capitalina a nombre de José Luis «N».

Para cambiar la titularidad de este documento, requerido para el pago del predial, es necesario presentar una escritura y un contrato de compraventa ratificado ante un juez, pero ninguno de estos documentos se presentó ante la Secretaría, concluyó la Fiscalía de Delitos Cometidos por Servidores Públicos.

Esta fiscalía especializada identificó que el cambio de propietario se hizo en la Tesorería de San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa, el 10 de agosto de 2017, diez días antes de cometerse el despojo.

Martha Julieta N, auxiliar administrativa de esa tesorería, reconoció haber hecho el cambio desde su computadora, pero aseguró que «sólo hizo lo que le decían sus jefes», se señala en la carpeta de investigación.

Sin embargo, la Fiscalía local congeló el asunto en el archivo temporal y solicitó que se revirtiera el cambio en la constancia de valor catastral. «Me dijeron: ‘Hasta aquí la dejamos, porque usted ya logró lo que quería’. Se negaron a citar a los funcionarios», denunció Enrique Chávez.

En aquel entonces, el subtesorero de Catastro era José María Castañeda Lozano, actual titular de la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Energía. El secretario de Finanzas capitalino era Edgar Amador Zamora, hoy secretario de Hacienda y Crédito Público del Gobierno federal.

A decir de Enrique Chávez, «ha cambiado el uso del inmueble en estos casi 10 años. Ha sido restaurante, depósito de desechos industriales. Actualmente es un grupo de Alcohólicos Anónimos (Mi Primer Paso Tío Dick, A.C.)».

Pero en el lugar se «han hecho disparos al aire y, sí, tengo temor de que me pueda pasar algo, pero tampoco puedo dejar las cosas así. Es el fruto de una vida honrada», aseguró Enrique Chávez, quien actualmente tiene 66 años.

«La gente del Ministerio Público se vende, inclusive los jueces. Han sido años en los que se ha prolongado la incertidumbre de recuperar nuestro predio», concluyó.


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