miércoles, 2 de abril de 2025

La historia de siempre, el agua de Tláhuac se la llevan a Iztapalapa

Mercado Sobre Ruedas                                                                                                                            

 

 

| Escenarios |

Aquel desgarramiento de vestiduras de la jefa de Gobierno electa cuando regresó a Tláhuac para verle la cara por segunda vez a los pobladores en agosto de 2024, fue puro vodevil político porque sigue habiendo escasez.

Escenas de la cotidianidad en Tláhuac.
Fotografía: Ashlei Espinoza

El vehemente discurso de la entonces candidata triunfadora a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, cuando regresó a la Alcaldía Tláhuac para agradecer el voto de los electores y asegurar que «nunca más habría una colonia sin agua» y que no habría más desigualdad en los servicios que recibían sus habitantes, por lo visto no pasó de ser puro parloteo barato de merolico de la grilla politiqueril, debido a que desde que la señora comenzó su gestión jamás se ha regularizado el servicio del vital líquido a los pobladores de la demarcación.

La escasez de agua continúa en colonias, barrios y pueblos de Tláhuac, y no es porque el vital líquido escasee en la capital de la República, no hay agua porque, de acuerdo con una fuente confiable del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (el tristemente célebre Sacmex), la instrucción que tienen es de canalizar el vital líquido «de donde sea y al costo que sea» hacia la Alcaldía Iztapalapa. Demarcación de la que doña Clara fue alcaldesa varios años, y en la que tiene su mayor sustento de capital político.

De ahí que no sea de extrañar que ante los constantes cortes al suministro de agua en varios lugares de Tláhuac, haya surgido una agrupación denominada «Bloque Ciudadano», la cual emitió la mañana de este miércoles un boletín en el que denuncia ante la opinión pública que el gobierno que encabeza Brugada Molina ha «incumplido sus obligaciones constitucionales», por «negligencia y apatía».

Por consiguiente, se ve difícil que la jefa de Gobierno tenga la intención de resolver –se dice en el boletín– «la grave situación de falta de agua potable que nos aqueja en Tláhuac desde hace 13 años», por lo que «los vecinos de La Estación y Zapotitla nos vemos en la necesidad de manifestarnos el jueves 4 de abril en la Avenida Tláhuac, a la altura del Metro Nopalera, a partir de las 8 de la mañana».

Los vecinos de dichas colonias, integrantes del Bloque Ciudadano, justifican su acción debido a que «la necesidad por tener el agua para vivir dignamente como lo mandata nuestra Carta Magna y nuestra Constitución de la Ciudad de México, nos obliga a salir a buscar el vital líquido».

Tras referir a manera de disculpa que estas manifestaciones pacíficas «pueden generar malestar» entre quienes circulan sobre Avenida Tláhuac, apelan a la solidaridad y comprensión de la ciudadanía debido a que «es la única manera que tenemos de hacernos escuchar», concluye el comunicado.

Parloteo barato el de una gobernante parlanchina

Aquella promesa de Clara Brugada acerca de que el celebérrimo Sacmex pasaría a ser la Secretaría del Agua y que mientras tanto su gobierno embotellaría en garrafones «agua del bienestar», simplemente se quedó en verborrea de «atole con el dedo» para los tlahuaquenses.

¿Qué dijo la señora Brugada el 1 de agosto de 2024?

«Quiero que Tláhuac tenga agua todos los días y de buena calidad», dijo la noche de ese jueves cuando regresó a Tláhuac para dizque agradecer el voto del electorado. También anunció que se iba «a organizar» con la alcaldesa de Tláhuac, Berenice Hernández, a fin de que la gente no sufriera de escasez del vital líquido ni tuviera que depender todo el tiempo de pipas, porque, aseguró, «si hay algo que no me gusta, es que si tenemos agua en las pipas, ¿por qué no llega por la red?»

Lectura recomendada: Nunca más una colonia sin agua ni desigualdad de servicios en Tláhuac

Así las cosas, el agua que le pertenece a Tláhuac y sus pobladores le sigue siendo literalmente robada, para canalizarla por la red hacia colonias de Iztapalapa. Es una historia de muchos años, incluso de mucho antes de que por al Valle de México hiciera su aparición la llamada cuarta transformación. De ahí que ya empiecen a surgir también voces discordantes con el plan de la señora Brugada de imponer uno de sus mentados Pilares en Tláhuac, porque a la gente lo que le interesa es tener agua para resolver sus problemas diarios… Al tiempo.