Empresa

viernes, 22 de junio de 2018

«Cuates pesados» serían traídos de Morelos por delegado a Tláhuac: JP

Mercado Sobre Ruedas

Escenarios
En la segunda parte de la plática con el señor José Pérez Zacarías, realizada el pasado mes de marzo, comentó que como parte del acoso que sufrió por parte del delegado sufrió el robo de documentos en su domicilio, por lo que fue a levantar el acta correspondiente a la Procuraduría, pero el fiscal «simple y sencillamente se hizo pendejo», además de que un agente del Ministerio Público y policías judiciales lo estuvieron amenazando durante tres meses en lugar de atenderlo. «A tal grado está todo esto, que ya están todos coludidos –afirmó–, no hacen caso, pinche corrupción, se hacen tontos, te dan vueltas, te batean, te desgastan y nunca resuelven nada, ¿por qué?, pues porque tienen línea todos».

Identificación que acredita al señor José Pérez Zacarías como asesor del entonces
diputado federal Rigoberto Salgado, fechada el 1 de septiembre de 2009
Con predios en Tempiluli el delegado de Tláhuac, Rigoberto Salgado, presuntamente tenía proyectado pagar los servicios de «amigos pesados» que había traído del estado de Morelos para que le hicieran diversos trabajos en la demarcación, afirmó el señor José Pérez Zacarías, quien en plática con NosotrosMSR dijo estar dispuesto a confrontar públicamente, «de frente a la opinión pública», al actual candidato a diputado federal por Morena (cuando la entrevista se realizó aún no pedía licencia al cargo de delegado), junto con Héctor Jiménez y Ricardo Gutiérrez, tras de asegurar que unos esbirros contratados por estos fueron a buscarlo para atentar contra él y su familia, tal y como aseguró en la primera parte de la charla (Vicisitudes de un ex amigo y colaborador de Rigoberto Salgado).
Quien fue represente legal de propietarios de predios de Tempiluli 2, la zona que aún no era habitada, para realizar las peticiones concernientes al cambio de uso de suelo, dijo suponer que el entonces diputado federal, del cual era su asesor en el Palacio Legislativo de San Lázaro, quería traer a sus amigos pesados a Tláhuac a «trabajar con él, o que le apoyaran en algo», porque le decía que hacían «satanismos y todo ese tipo de pendejadas».
Recordó que en algún tiempo y por necesidad económica tuvo que irse al otro lado a trabajar, pero mientras completaba la cuota para los polleros tuvo que quedarse una temporada en Ciudad Juárez, donde conoció la forma de operar de pandillas como la Mara Salvatrucha y Barrio 18, con inmigrantes de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, por lo que en la noche la gente ya no podía salir a la calles, situación que se repite aquí en Tláhuac, indicó.
Refirió haberle sorprendido que en su comparecencia en la Asamblea Legislativa el dos de agosto de 2017, Salgado haya dicho que no sabía que había delincuencia organizada en Tláhuac, cuando los hermanos de éste «andan en La Concha vendiendo lo de los mototaxis», y sin querer precisar si los «amigos pesados» provenientes de Morelos son los que «andan asaltando y matando en los camiones».
Tras de subrayar que «toda la policía» de Tláhuac fue sacada de la demarcación donde «casi no hay patrullas», lo cual en su momento le pareció «pero muy sospechoso », por lo que alguien debía responder por eso, Pérez Zacarías mencionó que todos los lunes se realizaba una mesa de trabajo de seguridad pública a la que llegaba el director de esa área, el comandante de (la) policía de investigación y el fiscal, de ahí que no sea creíble la inicial versión del delegado de que no sabía que había delincuencia organizada. Esas, dijo, «ya son omisiones a propósito, adrede», para «encubrir todo ese tipo de cosas»
Se remontó al tiempo en que Rodolfo Ríos estuvo al frente de la Procuraduría capitalina, para reclamar que nunca lo llamaron para que ampliara sus declaraciones con respecto al robo que sufrió en su casa de la Colonia Santa Cecilia, como parte del acoso que sufrió por parte del delegado, al señalar que el fiscal «simple y sencillamente se hizo pendejo», además de señalar que un agente del Ministerio Público y policías judiciales lo estuvieron amenazando durante tres meses en lugar de atenderlo.
«A tal grado está todo esto, que ya están todos coludidos –afirmó–, simple y sencillamente no hacen caso, pinche corrupción, se hacen tontos, te dan vueltas, te batean, te desgastan y nunca resuelven nada, ¿por qué?, pues porque tienen línea todos», indicó en esta segunda parte de la charla.
Vicisitudes de un ex amigo de Rigoberto Salgado
A continuación, presentamos algunos aspectos de la transcripción de la plática con el señor Pérez Zacarías, en la que fueron suprimidas algunas líneas para darle fluidez al texto:
Revista Nosotros (RN): ¿Ahora sabe que (los Salgado) son de Durango?
Que si tienen algo qué rebatirle que lo hagan de frente a la opinión
pública, aseguró el señor Pérez Zacarías
José Pérez Zacarías (JPZ): «Sí, a hoy yo sé que son de Durango, pero ellos vivían en San Lorenzo Tezonco a un costado del mercado de San Lorenzo Tezonco, su familia se dedicaba a vender tortilladora, no sé si eran dueños de la tortilladora o eran trabajadores, la atendía su abuelita y su familia. Pudiéramos decir que ellos no tenían dinero, pues porque no tenían dinero, o sea, de hecho, y eran, son varios, es mucha familia ellos, entonces este yo ahí lo conocí a él, jugaba en el club ahí de San Lorenzo, el Botafogo, este le decían de mote el Marlboro, así le decían, y yo lo conocí desde que éramos niños, él tendría como trece años, yo tendría como doce años, íbamos a jugar al deportivo de ahí de San Lorenzo porque ellos incluso tenían un equipo de beisbol, tenían sus bats hasta de aluminio, todo, todo, todo lo que se utiliza para jugar beisbol, las manoplas y todo eso, tenían el equipo completo él y sus hermanos, sus hermanos curiosamente les dicen los gallos, y venden tostadas y todo eso».
«Entonces yo ahí lo conocí, nos conocimos cuando éramos niños, y, este, yo siempre lo consideré mi amigo porque, este, pues yo jamás imaginé a lo que hoy en el futuro se iba a dedicar. Él llegó en la administración de Fátima Mena, él llegó y fue su particular de ella y ahí sí hay que especificar algo muy grande…»
RN: ¿No llega con Francisco Martínez Rojo?
JPZ: «Con Martínez Rojo llegó como director de desarrollo económico, lo corrieron como a los cuatro, cinco meses, se quedó un tiempo sin trabajo, luego regresó como subdirector de seguridad pública cuando Fátima mena era la directora de Seguridad Pública en la administración de Martínez Rojo, después de eso se retira un tiempo de la administración. Después coordina una parte de la campaña de Fátima, y cuando ésta gana lo pone de su secretario particular».
«Aquí yo quiero que el pueblo de Tláhuac recuerde una cosa grande, es que yo creo que no tienen sentido que la gente viva nada más y sin estar al pendiente de sus vidas, de todo, porque él cuando llega como secretario particular no sé, quiero que quede así entre comillas esto, no sé si su apellido es Medrano el de la gasera, medio me acuerdo, y creo que también era dueño del predio Paraíso de espectáculos. A él Misael Morales, de extracción priista pero que se fue con Fátima y fue (director general) de Jurídica y Gobierno, junto con Rigoberto Salgado trataron de extorsionarlo, lo amenazaron y lo trataron de extorsionar».
«Rigoberto se da a la fuga siendo secretario particular y agarran a Misael Morales nada más y lo meten al reclusorio, sí, por extorsión y amenazas, Rigoberto se da a la fuga, entonces desde ese (tiempo) a ahorita, es lo mismo, andan estafando, andan extorsionando, andan metiéndose en asuntos entre particulares, ese es un abuso de autoridad y un uso indebido de atribuciones y facultades estarse metiendo en ese tipo de cosas, siendo funcionarios públicos».
RN: Cuando (Rigoberto) lo manda llamar y usted era su asesor como diputado federal, ¿qué propuesta le hizo a raíz de que le cuenta de que (sus amigos) son pesados?
JPZ: «Son pesados los cuates estos, los amigos allá de Morelos, simplemente yo, porque siempre lo he considerado mi amigo, le dije: ‘No hay que involucrarse en eso, porque esas pinches ratas después no te las vas a quitar, y esos como dices que así son pesados, son como echarse alacranes y víboras a la espalda, no te los vas a poder ya quitar, y el día que te quieras zafar de ellos o pagarles el favorcito, decirles ya no, hasta aquí, ellos, así como me dices, son gente incluso, no lo sé de qué estemos hablando, porque allá en Morelos es bien conocido que después del Mochaorejas un chingo de cabrones se dedican al secuestro, y a todo eso, son delincuencia organizada, hasta están coludidos con las policías y, no sé, sino hasta de la procuraduría de allá mismo’, le digo».
«Morelos es uno de los puntos muy grandes en donde se cometen muchos secuestros, ¿por qué?, porque allá principalmente hay gente, empresaria y todo, que compran terrenos y tienen buenas casas, hay casas que tienen hasta helipuerto, y tienen cierto nivel así, entonces por eso se da mucho lo de los secuestros. Le dije, ‘no pues yo, yo, en lo personal, no’. Dice, ‘es que mira, manejan la variedad y ellos hasta te pueden decir’, y que no sé qué… No, no, no, no, ¿qué?, le digo, que cuando quieras vas a estar con el diablo y cuando quieras vas a estar con Dios, o sea, pues a mí de una vez, no. Me parece una de las peores chingaderas, le digo, y deja de eso, de lo que creamos como religión, como creencia, le digo, sino que en los hechos reales, esa gente que tú me dices simple y sencillamente a mí no me parece que la traigas y, no sé, empiece a trabajar o a colaborar o no sé qué, digo, pues imagínate, finalmente pueden llegar a conocer a las familias de varios así y hasta victimizarlos, entonces, a mi simple y sencillamente nunca me pareció bueno eso…»
RN: ¿Para qué los quería traer?
JPZ: «Pues me supongo que a colaborar, me supongo que pues a trabajar con él, o que le apoyaran en algo, porque él me decía que pues hacen ese tipo de satanismos, y todo ese tipo de pendejadas, y pues a mí me parece, porque esa gente está trastornada, y ya una persona que empieza a manejar ese tipo de cosas y pues empiezan… Yo les comento esto porque es lo que yo les platicaba a mis hijos, yo lo viví porque yo fui para Estados Unidos y antes de pasar estuve allá en Ciudad Juárez, estuvimos… Como nos cobraban mucho los polleros y demás, no completábamos el dinero, entonces nos quedamos en Ciudad Juárez a trabajar un ratito a vender paletas, a vender todo eso, para completar y finalmente dar el apoyo y pasar al otro lado, resulta que allá hay lo que ahorita ya vemos que hay en Tláhuac, incluso los medios de comunicación, principalmente el Metro que luego me trae mi familia (…) ya manejan mucho de la Mara Salvatrucha, manejan de Barrio 18, esas pandillas son pandillas de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, son pandilleros todas esas gentes, están todos tatuados, de esos hay mucho allá en Ciudad Juárez, hay mucha matanza también allá, hay algo que se llama los mejitles, y artistas asesinos, otros que les dicen los pandilleros, y otros los picahielos, bueno, son muchas bandas, que en la noche no puede salir la gente a las calles, y aquí en Tláhuac ya se está viendo porque acaban de ejecutar uno y todo ese tipo de cosas».
«Entonces en Milpa Alta hay otros, en Xochimilco hay otros, haga de cuenta; donde tienen ya sus operaciones es en Tláhuac como centro, entonces de ahí la verdad todo esto son delitos de lesa humanidad, y que sí hay responsables de todo esto. ¿Cómo es posible que se atreva a decir en la Asamblea de Representantes que él no cree que haya delincuencia organizada aquí en Tláhuac? Cuando si finalmente sus hermanos son los que andan en La Concha y todo eso, andan vendiendo lo de los mototaxis. Imagínese, ¿cómo no van a saber esto?»
«Sí lo saben, él me conoce y sabe quién soy, o sea, yo no juego, no me gustan ese tipo de cosas, son delitos de lesa humanidad, la gente no está tranquila, andan asaltando y matando en los camiones, hasta matan a la gente, matan a los choferes, a los operadores. Aquí por eso la gente dice, bueno, es que ya estamos hasta aquí, se meten a robar a los internet, balacean a la gente, a los jóvenes en las escuelas los asaltan a mano armada, nunca hay policías, nunca hay nada».
«Precisamente sacaron a toda la policía de aquí, sí, entonces ya casi no hay patrullas, entonces todo este tipo de cosas ya es muy, muy, muy, pero muy sospechoso, alguien tiene que responder por esto, ¿cómo es posible que digan que no saben?, ¿cómo es posible que digan que no?, si hay un representante y es el que está en la administración (pública) y demás, ¿cómo no va a saber esto?»
«Si él sostiene todos los lunes una mesa de trabajo con Seguridad Pública, con el fiscal, ¿usted cree que no va a saber? Tienen que saber. O sea, necesariamente, porque yo también fui asesor de Fátima Mena, entonces simple y sencillamente llegaba la contadora ahí a la delegación dos, tres de la mañana, me llamaba, iba yo allá para la delegación y (me decía) ¿cómo ves esto?, ¿cómo ves l’otro?»
«Con la matanza de los (policías) federales (en Ixtayopan) pues estábamos casi las 24 horas del día arriba del edificio delegacional, ¿usted cree que no se entera de todo eso? Llegaba el de Seguridad Pública, el director, llegaba el comandante de (la) policía de investigación, llegaba el fiscal, ¿cómo no van a saber? ¿Usted cree que no van a saber? ¡Claro que sabe! Ya son omisiones a propósito, adrede, estar encubriendo todo ese tipo de cosas».
«Ahora actualmente el grupito de ellos es Rigoberto Salgado que (lo) encabeza, Héctor Jiménez Garcés y el ‘Chicano’ o el ‘Piporro’, es el grupito de ellos… Y sus hermanos… Y sus hermanas que son las que andan allá también en La Concha…»
RN: ¿Cómo se llaman (sus hermanas)?
JPZ: «No recuerdo sus nombres, yo de hecho con el que siempre conviví y todo eso fue con Rigoberto, con ellos dos también conviví, les dicen ‘los gallos’, convivíamos además allá en San Lorenzo, por eso yo siempre lo consideré mi amigo. Ya se corrompió, se pervirtió, y de hecho pues este individuo (…) alias el ‘Piporro’ o el ‘Chicano’, fue director de la Corena, de aquí de Santa Catarina, entonces ese sí trae una línea más así como más, ¿cómo le pudiera decir?, como de más delincuente. Empieza a hacer su vocecita así como de Brozo, ‘¡no!, que, les vamos a poner en la madre’…»
«Una cosa que quiero también que quede claro, cuando estaba yo allá en El Llano, un día iba yo saliendo de allí del cuartito donde vivía, iba yo a la tienda, entonces llega en una camioneta, una Jeep, marca Pilot, llega y me dice, ‘oye güey, ven para acá’, le digo ¿qué onda?, ¿qué pasó?, porque yo lo conocí en la Regional cuando él era ecoguarda, así empezó, cuando era Cocoder (Comisión Coordinadora para el Desarrollo Rural) allá en Tecómitl, ahí estaba, ‘dile a esos hijos de su p… madre que no se anden pasando de v…’, así me dijo, ‘porque se los va a llevar su p… madre’».
«Le dije, ¿a quién?, ¿a quién? ¿De qué se trata güey? ¿De cuál fumaste?, ¿estás loco o qué? ‘Na, na, na, hijos de su p… madre, van a ver’, dice, ‘llegas puto, ya están puestos, ya están puestos’… dice… Que él ya iba a traer unos sicarios para que mataran (a unos funcionarios de la administración), que porque ya estaban trabajando en Tláhuac los Templarios, los de Jalisco Nueva Generación y el cartel de Tláhuac, y mamadas de esas que a mí me parecieron estúpidas en su momento y todo eso, pero ya viendo cómo está todo el asunto la gente debe de saber. Cuando estuve allá en el predio todavía se fue a meter antes de que me clausuraran y todo eso, todavía se fue a meter como unas cuatro veces, junto con Héctor allá, y después en su casa de Héctor hacían las reuniones».
«Simple y sencillamente, mi verdadera preocupación es qué va a pasar si estos desgraciados vuelven otra vuelta a quedarse aquí. La gente no va a estar, porque traen compromisos. Ahorita actualmente andan viendo lo de un tiradero de tierra allá por San Miguel las Tablas, lo que le sigue, lo que le sigue andan viendo. ¡Imagínese! Si ya traen compromiso».
«Usted sabe o se llegó a enterar, el baño de sangre que hubo en San Miguel las Tablas por las disputas de los terrenos, mataron a muchísima gente y los despojaron, la mayoría de los dueños era de Tláhuac, ya no se podían parar ahí y empezaron con un homicidio bien cabrón, que fue bien conocido por todos. Unos jovencitos, me supongo que sus papás han de haber sido dueños de un pedazo de terreno, porque ahí tenían grandes extensiones de a cinco mil, de a dos mil, de a cuatro mil. Entonces tenían unas extensiones considerables. Dicen las personas que llegaron ahí, (que) los jovencitos (que) yo creo que eran novios, los sacaron, los mataron, los degollaron y los andaban paseando así en las camionetas, sangrándolos así por todo el pueblo, ese fue el primer homicidio o uno de los primeros que hubo ahí».
«Entonces la gente ya empezó a sentir temor, a la gente le decían, a ver, ¿tú eres el dueño?, ¿sabes qué?, es tanto, tanto para que puedas agarrar tu terreno, y te doy un año, si en un año tú no lo fincas lo vuelvo a recuperar y si te vuelves a parar aquí con tu familia te mato, y mataron a mucha gente. Entonces ahorita muchos de los terrenos son dotaciones de gente de Tlaltenco, de gente de Tláhuac, de los que son ejidatarios, de ahí ya traían esa jalada de andar rellenando, ¿para qué van a rellenar? Pues para meter más pinches lacras, ¿por qué?, le voy a explicar. Es sencillo, aquí no hay que ser adivino, Andrés Manuel trae compromiso, ¿qué dijo ante los medios de comunicación? Que iba a pedir amnistía, que ningún sicario ni ningún asesino, ningún ladrón, secuestrador, ningún violador, iba a ser ajusticiado, ninguno iba a responder en justicia. ¿Qué quiere decir eso? ¡Pues que son sus lacras!»
«Y finalmente si esa gente ya hizo compromiso con ellos de decir, bueno, y qué me vas a dar si yo participo en matar, en robar, en mantenerlos a raya, en mantenerlos bajo el temor, ¿qué me vas a dar?, ¡ah, pues sabes qué!, allá en Tláhuac hay unos terrenos a toda madre bien bonitos, te rellenamos y ahí metemos a toda tu gente, al fin que nadie de ustedes va a ser juzgado por la justicia, entonces ese es el planecito que se traen ellos».
«Te quiero decir una cosa y a la mejor piensas que estoy desequilibrado mental y todo eso, pero yo no les tengo miedo, de a deveras que no les tengo miedo, o sea, lo que yo diga yo respondo por eso, porque puedo comprobarlo, lo que yo no diga y lo inventen (no), por eso a mí me gustaría que esto se apegue a lo que te estoy diciendo y que además yo puedo comprobar. ¿Sale? Porque aquí están las instituciones».
«A mí jamás se me mandó traer (a la Procuraduría) para que ampliara mis declaraciones ni nada de eso, el procurador que estaba, Adolfo (Rodolfo) Ríos, jamás le dio seguimiento a nada, hacían y deshacían, yo te digo que ahí donde vivía en Santa Cecilia simple y sencillamente nunca me mandaron a llamar, me robaron todo, saquearon, o sea, se llevaron todo, hasta la presente se hicieron pendejos aquí en la Tláhuac dos, Tlh-2, ahí en las que estaba el fiscal, simple y sencillamente se hicieron pendejos, es más, un agente del Ministerio Público me estuvo amenazando, los policías judiciales me estuvieron amenazando en lugar de atenderme, le digo, es que me estás tratando como si yo fuera el presunto responsable, yo soy la víctima, yo soy el que vengo a denunciar hechos, ya fue el agente del ministerio público, ya fue policía de investigación, ya vieron cómo robaron todo, me robaron facturas de carro, me robaron contratos de terreno, de propiedad, o sea, no puede ser esto».
«Finalmente no puede ser esto, esos papeles pueden aparecer, ahora, de gestión gubernamental, incluso en la Presidencia de la República, ¿cómo es posible que todo eso se lo hayan robado y ustedes digan que no? ‘Nada más’, me dice el agente del Ministerio Público, ‘pues vaya consiga una copia y certificada’. A ver licenciada, si le estoy yo diciendo que me robaron todo, ¿de dónde voy a sacar para ir a sacar una copia certificada? O usted deme un oficio en donde alguna agencia del Ministerio Público especializada en esto, porque la del bunker tiene en materia civil, tiene materia penal, tiene en materia administrativa, tiene en materia de suelo, tiene en materia de todo, sí de medio ambiente y de todo».
«La Procuraduría está integrada de tal forma que tiene todas las áreas, incluso de lo familiar y demás, le digo: ¿por qué no me manda a un área de esas donde le den seguimiento y donde me den un documento en donde le digan por decir así a la coordinación general de Notarías que me dé una copia certificada… ‘No, no, no, pero es que’… Porque usted me lo está diciendo, usted tan fácil se lava las manos y me dice, ‘vaya’ y finalmente ustedes llevan tres meses amenazándome…»
«O sea, me amenazaban, así me metían con policía de judicial, me decían 'tú lo que quieres es perjudicar a esas personas, tú lo que quieres es hacer esto, sigues así y el que va a parar al bote eres tú, y además nosotros te andamos checando, a qué te dedicas y todo eso'… Cuando quieras, cuando quieras, es más, lo digo porque así fue, hasta les menté la madre y me salí de ahí y ahorita te voy a ir a acusar a la Contraloría Interna y la propia Contraloría no hizo nada».
«A tal grado está todo esto, ya todos coludidos, simple y sencillamente no hacen caso, pinche corrupción, se hacen tontos, te dan vueltas, te batean, te desgastan y nunca resuelven nada, ¿por qué?, pues porque tienen línea todos».
«Imagínate ahorita a estas alturas, ya hay una fiscal, es mujer, finalmente tampoco está haciendo (nada), ya le mandé, ya reviví todo, ya… La semana que viene no sé si gusten, a ver, me gustaría enfrentar a Rigoberto Salgado, a Héctor Jiménez y al Ricardo Gutiérrez así de frente ante la opinión pública, a ver, ustedes se dedican a esto, punto, se acabó. Y si me pasa algo ustedes van a ser los responsables, aquí también le digo que si me llega a pasar algo (hago) responsable (a) toda su pinche pandilla, porque ya lo hicieron, porque ya me mandaron amenazarme, y Mauro, Tomás y el ‘Pestañas’, contrataron a esa gente y esa gente me dijo que Rigoberto se había entrevistado con ellos y que ellos por eso le habían dado dinero al tal Beto, así lo conocí, uno que se dedica a tirar tierras, escombro y todo eso, y junto con todos sus pinches achichincles y sus sicarios, por eso me dijeron, a nosotros ya nos pagaron, porque ya se habían entrevistado con Rigoberto, y porque iban por el asunto de Tempiluli».
«¿Sabes cuánto dinero iba a haber ahí? Aunque hicieran un trato de una invasión concertada, ¿sabes cuántos millones representa Tempiluli? ¿Sabes cuánta gente iban a mover ahí para la campaña de Andrés Manuel? Decirles, a ver, a las pinches ratas, para acá, aquí está el pago por sus servicios. ¿Y la gente? Si así como está Tláhuac, imagínate, se iban a meter a la casa asaltar, a robar, a asesinar, a hacer todos esos desmadres, o sea porque lo iban a hacer, porque esa pinche gente no se dedica a otra cosa, esa gente de esos pinches campamentos y demás, todo el día están dormidos y en la noche salen a robar, y ya la policía los ha seguido y saben que se meten a esos pinches campamentos pero no les hace nada ni les dice nada».
«Entonces simple y sencillamente, todo mundo aquí, haga de cuenta que es un secreto a voces, entonces a ver qué es lo que va a pasar aquí. O sea ya su punto de referencia de la pinche delincuencia esa es Tláhuac, Xochimilco, Avelino Méndez, Morena… Milpa Alta, porque está entre cerros…»

No hay comentarios:

Publicar un comentario