Empresa

domingo, 31 de julio de 2016

Dos delegados morenistas en la Ciudad no dan ningún resultado

Avelino Méndez Rangel en Xochimilco y Rigoberto Salgado en Tláhuac han destacado, sí, pero por su holgazanería | Literalmente navegan de a muertito en las administraciones públicas que encabezan | Vecinos comienzan a sospechar que el recurso podría estar siendo desviado hacia otros rubros, o a algún protagonista específico que «ni Obama tiene»
Avelino Méndez Rangel dijo que iba a combatir la corrupción, pero lo único que ha hecho
es abrir espacios para los de su pandilla e ignora las demandas de servicios de vecinos
Lo sucedido en Xochimilco el pasado viernes, cuando vecinos indignados por la opacidad e indiferencia del delegado Avelino Méndez Rangel ante sus reclamos de contar con un drenaje funcional en sus comunidades, fueron a sacarlo de su oficina y después exigieron su destitución, es una muestra más del hartazgo de los ciudadanos por la bandada de politicastros que a través de los partidos políticos han tomado a la administración pública como redituable empresa mediante la cual pueden alcanzar mejores niveles de bienestar y confort, tanto para los de su pandilla partidista como para compensar sus intereses personales… Asimismo, confirma que por más que el mesías de Macuspana –léase Andrés Manuel López– siga empecinado en demostrar que él y sus cercanos colaboradores enquistados en cargos públicos son los únicos productos inmaculados de la simulación electoral, los hechos han demostrado que al menos los delegados de Xochimilco y Tláhuac –Rigoberto Salgado–, ambos de extracción morenista (Movimiento de Regeneración Nacional), han resultado ser un fraude como supuestas alternativas para recomponer las cosas en sus respectivas demarcaciones, tras de la corrupción y el saqueo a que sometieron las anteriores administraciones públicas los entonces delegados que se desempeñaron con el sello del Partido de la Revolución Democrática… Para nadie es un secreto que Avelino Méndez –como en Tláhuac Rigoberto Salgado–, han pasado con más pena que gloria por las legislaturas a las que llegaron debido a componendas de los grupos en los que habían participado, más que por algún destello de lucidez y trabajo político como méritos baladíes o hasta inflados. Cosa de revisar sus estadías en las curules para saber que muy poco o prácticamente nada aportaron al trabajo legislativo, pero que, sin embargo, han podido subsistir en el trapecio político debido a sus habilidades como chapulines maromeros del circo de la simulación electoral, donde por cierto también suelen ser lavados peculios de malosos y demás malandrines del espectro citadino en el que hasta los izquierdosos transmutan en viles pájaros de cuenta… Llama la atención que Méndez, al igual que sucede con Salgado en la colindante Tláhuac, literalmente naveguen de a muertito en las administraciones públicas que encabezan, por aquello de que no están haciendo nada en materia de obra pública, ni se tiene conocimiento de que lo vayan a hacer en el inmediato plazo, tras de lo cual los vecinos comienzan a preguntarse por el destino de los presupuestos públicos. Porque cuando se les pide a estos delegados que atiendan demandas vecinales que requieren de recursos para mantenimiento, la respuesta inmediata es la de que no tienen recursos, por lo que entonces surge la sospecha de que el dinero podría estar siendo desviado hacia otros rubros, o a algún protagonista específico que «ni Obama tiene», como indican algunos maledicentes…
Es posible que López escoja colaboradores de bajo perfil para que no le vayan a salir
respondones como Juanito el de Iztapalapa. Aquí aparecen Méndez y Salgado
Por lo pronto, la actitud que asumieron los vecinos de Xochimilco el pasado viernes, de sacar por la fuerza de su oficina al indolente Avelino Méndez, a fin de exigirle que renuncie si no quiere trabajar, es algo que tendrá inevitablemente sus repercusiones debido a que, cuando menos, dicha acción significó ya un ejemplo para quienes en Tláhuac comienzan a manifestarse en la vía pública, como sucedió la semana pasada luego de que en un mismo día tuvieron lugar hasta cuatro expresiones de protesta contra la administración de Rigoberto Salgado, por aquello de que de igual forma le han estado exigiendo al omiso delegado que si no quiere cumplir con sus obligaciones pues entonces que renuncie… Lo curioso es que el Peje López, una especie de apoderado político de los holgazanes delegados, jamás da la cara para expresar algún posicionamiento cuando alguno de sus súbditos es cuestionado o señalado de indolente y hasta corrupto por ciudadanos; por el contrario, transcurrido un tiempo suele presentarse en las explanadas de los edificios delegacionales donde un militante de Morena es el titular de la franquicia correspondiente, para pedir a la multitud previamente acarreada con el objetivo de vitorearlo cual apóstol redivivo de la democracia, que con la mano levantada evalúen el desempeño del susodicho delegado, valoración que como es de suponer siempre es aprobatoria y con ello el guía moral de Morena da por concluido el asunto sin interesarse por averiguar que tanto hay de cierto en las acusaciones ciudadanas ajenas a los que no roban, ni mienten ni traicionan, según el propio rayo de esperanza… Lo cierto es que Méndez Rangel en Xochimilco ya constató en carne propia que la apatía no es buena compañera, y que más le vale dejar de andar –como Salgado en Tláhuac– poniéndole sellos de clausura a cuanto establecimiento comercial se cruza al paso de los perrunos inspectores del área Jurídica para el cobro por derecho de piso vía gravosas multas, para recibir en su «ratonera» –como llaman a su oficina los propios trabajadores y empleados de la administración pública en Xochimilco– y escuchar las necesidades de la población… Pareciera que los morenistas ya se sienten muy seguros de que en las elecciones de 2018 en la Ciudad de México repetirán sus triunfos y hasta ampliarán su área de influencia y predominio a otras delegaciones, por aquello de que duermen plácidamente sobre sus laureles y desatienden las exigencias ciudadanas de que pongan freno a la corrupción y doten a las demarcaciones de la obra pública que es requerida… Habrá que ver si ya López lleva avanzado algo o mucho en los arreglos que al igual que los del Pacto por México suelen hacer con los de la mafia del poder que, al menos él, tanto dice repudiar… Al tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario